Nota de transcripción
- Los errores de imprenta han sido corregidos.
- La ortografía del texto original ha sido modernizada de acuerdo con las normas publicadas en 2010 por la Real Academia Española.
- Para facilitar la lectura, se han expandido las abreviaturas en los nombres de los personajes.
SEÑORA AMA
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SEÑORA AMA
COMEDIA EN TRES ACTOS
ORIGINAL DE
JACINTO BENAVENTE
Estrenada en el TEATRO DE LA PRINCESA la noche del
22 de febrero de 1908
SEGUNDA EDICIÓN
MADRID
R. VELASCO, IMP., MARQUÉS DE SANTA ANA, 11 DUP.º
Teléfono número 551
—
1911
REPARTO
| PERSONAJES | ACTORES |
| DOMINICA | Carmen Cobeña. |
| MARÍA JUANA | Josefa Cobeña. |
| GUBESINDA | Josefina Álvarez. |
| DOÑA ROSA | Dolores Soriano. |
| LA DACIA | María Luisa Ahijón. |
| DOÑA JULITA | Isabel Luna. |
| LA POLA | Ángela Tamames. |
| LA JORJA | Srta. Benito. |
| FELICIANO | Francisco Morano. |
| JOSÉ | Francisco Comes. |
| TÍO ANICETO | Leovigildo Ruiz-Tatay. |
| TÍO BEBA | Ricardo Manso. |
| PILARO | Rafael Cobeña. |
| FRANCISCO | Manuel Perrín. |
Mozos y chicos
En un pueblo de Castilla la Nueva
ACTO PRIMERO
Sala en una casa de labor
ESCENA PRIMERA
GUBESINDA y después la POLA
Pola
(Dentro.) ¡Gubesinda! ¡Gubesinda! ¡Gubesinda! ¿Ande estás?
Gubesinda
¡Jesús! ¡La Pola!... ¡Entra por aquí, que ando aviando! ¡Entra, mujer, entra!
Pola
(Entrando.) ¿Cómo lo pasas?
Gubesinda
Ya lo ves... tan buena; tú mejor que nunca.
Pola
¡No me lo digas! Que he estao a la muerte. De milagro lo cuento. Qué, ¿no lo has sabío?
Gubesinda
No creí que fuea tanto.
Pola
¡Haste cargo! Con el disgusto que hemos tenío con la chica.
Gubesinda
¡Mira! Yo soy muy prudente y no quería ecirte na, pero ya que eres tú la primera que hablas, hablaré yo tamién, que si tú no sabes callar, menos tengo yo por qué callarme... Y lo que te digo yo es que tan poca vergüenza ties tú como tu chica; pa que te enteres.
Pola
¡Mírate mucho antes de soltar esas expresiones!
Gubesinda
Las que tenéis que mirarse mucho y teníais de haberse mirao más antes, sois vosotras... ¿Pero qué os teníais creío, que nadie estábamos enteraos? ¿Que en el pueblo no se sabe la verdá de too?
Pola
¿Y qué puen decir en el pueblo? Que mi chica y ha tenío una desgracia... No ha sío la primera ni será la última, y si se casa, naide tie que decir naa... Después de too, como muchas y de más alto que ella, y si fueamos a ver, las que más hablan...
Gubesinda
¡Y si las que más tenéis hablao de toas en vuestra vida habéis sío vosotras! Pa al fin y a la postre venir a caer en lo mismo, que no hay como hablar pa que too caiga encima... ¿Qué no tendréis hablao de la Jorja y de la Engracia y de la Ciscla y de toas...?
Pola
En el nombre del Padre... ¡Bendito y alabao! ¿Pero es que de mi hija y hay quien puea decir otro tanto? Es que tú tamién has ido a creerte de más de cuatro, que bien las conozgo y serán las que habrán ido a ecirle al ama lo que haigan querío... Que a eso vengo, a hablarle yo tamién, y que sepa de mi boca la verdá de too.
Gubesinda
¡Mejor te hubieas estao en tu casa! Lo que el ama quie es no verte ni oírte, a ti ni a ninguna... ¡Sinvergonzonas! ¡Desastrás! Que no sé cómo tenéis cara pa presentaros ande ella pisa... ¡Ay, si no fuea una santa, que de puro santa paece boba, como le digo yo y le decimos todos!... ¡Ay, si vosotras tuviáis vergüenza! ¡Y si tuviean vergüenza vuestros maridos, que con eso bastaba aunque no la tuvieais vosotras!
Pola
¡Mira, Gubesinda, que si no mirase y que eres tú la que me lo dices!...
Gubesinda
¡Y tanto como has de mirarte! Y si quies hacerte caso de mí, vuélvete a la Umbría y no te pongas delante del ama, y tu chica menos.
Pola
¡Eso es! Pa consentir y que la Jorja que está más cerca del ama le haga ver lo que no ha sío y el ama se crea de ella más que de nosotras, que esa tie mucha miel y trae engañá a mucha gente.
Gubesinda
Descuida, que ni al ama ni a mí, ni la Jorja ni tú ni ninguna nos traéis engañás, que toas sois lo mismo... ¿Conque dices y que tu hija se casa? Con Francisco, ¿verdad? ¡Si mientras haiga hombres pa too, tan ricamente! ¿Y el amo el padrino... con su buen regalo?
Pola
No hará más que por otros...
Gubesinda
¡Y que la Dominica lo consienta y no coja y se vaya a casa de su padre a estar como una reina, como estaba de moza con too el regalo del mundo!...
Pola
¿Regalo? no sé yo qué le falte; que si ella vino de buena casa el amo no vino desnudo ni descalzo... Y bien enamoricá d’él andaba, que su padre de ella no quería casarla... Y sus padres d’él querían casarle con la Dacia. Y bien supo ella plantarse con tos y buen mozo se llevó y bien orgullosa está ella de habérselo quitao a muchas más principales que andaban desatinás por él.
Gubesinda
¡Así es, desatinás! Que la mujer que no mira más que la presencia del hombre, too le está muy merecío... Y así ha sío con la Dominica. ¿Pa qué le ha servío el buen mozo? Pa las demás.
Pola
Dejará de ser ella su mujer y el ama de su casa.
Gubesinda
¡Buen consuelo! Pa verse siempre rebajá... ¿Y por quién? Por quien no le llega a la suela del zapato por cualquier lao que se mire.
Pola
¿Qué hemos de hacerle? Siempre perdices cansan. ¡El mundo es así y así son los hombres!
Gubesinda
Si yo de los hombres no digo naa... que ellos naa tienen que perder por naa... Pero las mujeres son las que no tenían que ser como son...
Pola
¡Ay, hija! Naide podemos decir que somos de Dios tan y mientras que no nos tiente el demonio.
Gubesinda
¡El demonio! El demonio son las mujeres que no tienen vergüenza, que ellas son las que les tientan a los hombres; que lo tengo muy visto, que los hombres no se propasan a más de lo que las mujeres son consentidoras.
Pola
¡A saber! Como tú eras ya moza cuando el amo aún no andaba...
Gubesinda
¡Que no habrá habío hombres en el mundo hasta que el amo fue mozo! Que en la casa ande yo me crié y he servío toa mi vida, no había cuatro que eran la envidia del mundo, y uno el padre del ama, el tío Aniceto, que si viejo da gloria de verlo, qué no sería cuando era más nuevo como yo le he conocío... Y toos andaban detrás de nosotras como mozos que eran y mozas que éramos... Pero como no habían de casarse ninguno con una pobre... pues algunas teníamos vergüenza...
Pola
Algunas, pero no toas; que en todos los tiempos ha habío de todo...
Gubesinda
¡No me digas! ¡Como esto no se ha visto y cuando una moza se desgraciaba era una vergüenza pa toa la familia!... Pero ahora... ¡Si parece y que lo tienen a gala! Bendito sea Dios que no ha querío darme hijos, pa que alguno hubiá sío hija y hubiea tenío que matarla...
Pola
Por eso puedes hablar y porque nunca te ha faltao que comer.
Gubesinda
¡Que habré ido a robarlo!
Pola
¡Ni yo te digo que así sea! ¡Jesús, mujer, y cómo estás conmigo!
Gubesinda
Con los trabajos del mundo y con la honra del mundo y el comportamiento que toos saben, lo hemos ganao siempre yo y mi marido... No como otros, que lo que sobra de too en sus casas falta de vergüenza... ¡Pa que te enteres!
Pola
¿Qué voy a enterarme? Pa mí lo que me dices como si me lo dijera mi madre.
Gubesinda
Si por algo y hubiea querido serlo es por haberte tullío a puros golpes, a ver si habías andao derecha, como Dios manda.
ESCENA II
DICHAS, FELICIANO y PILARO
Feliciano
(Dentro.) ¡Gubesinda! ¡Gubesinda!
Gubesinda
¿Qué manda usté?
Pola
¿Qué, está aquí el amo?
Gubesinda
Pues luego... ¿No lo sabías? Desde antiayer.
Pola
¡Vaya por Dios!
Feliciano
(Dentro.) ¡Gubesinda! ¿Qué haces que no
vienes?
Gubesinda
¡Ya voy, ya voy!... (A la Pola.) Ya le tendrás conocío... Tú verás como se entere de que le vienes al ama con cuentos...
Pola
¡Yo a él que tengo que icirle!
(Entran Feliciano y Pilaro.)
Feliciano
Pero qué, ¿no has acabao de aviar entoavía?
Gubesinda
¡Usté verá! ¡Tamién es usté de bulla! Que la hija de mi madre ha parao desde que llegamos... Usté dirá... Jabelgar y limpiarlo too... que ende que el ama estuvo la última vez naide se había tomao ese trabajo... ¡Ya se ve! ¡Como aquí no hay criaos, toos son señores!...
Pilaro
Ya estás hablando por demás... La Jorja hace su obligación y toos la hacemos... Pero tú siempre ties que argumentar elante del amo.
Feliciano
¡Calla tú!... (Viendo a la Pola.) ¡La Pola!
Pola
Sí, señor, aquí estoy... Muy buenos días tenga usté... ¿Cómo lo pasa usté? ¿Y señora ama... y toos?
Feliciano
¿Y a qué has venío tú aquí, si pue saberse? ¿Ocurre algo en la Umbría?
Pola
Nada de particular... He venío porque supimos de cómo venía el ama a la dehesa, y que no andaba muy buena de salú... y he acudío a ofrecerme...
Feliciano
¡Pues maldito lo que pintas! Ya estás arreando... Y no me acudáis tan y mientras que nadie os llame. ¿Has entendío?
Gubesinda
Ya estás avisá...
Pola
Está muy bien... Y qué, ¿no irá el ama por allá cualquier día de estos?
Feliciano
No; aquello no le sienta, con el río y con este temporal menos... Yo seré el que no tarde en ir por allí; pero antes, que venga Francisco, que tengo que hablarle, pero solo... ¿Lo has entendío?
Pola
Así lo haré saber de su parte.
Feliciano
Y lárgate ya... ¿Has almorzao?
Pola
No señor. Salí muy temprano...
Feliciano
(A Gubesinda,) Dale pan y chorizo... Almuerzas por el camino... Y pa nosotros prepara también algo, que la Jorja está a lavar al arroyo y yo y Pilaro vamos a salir al encuentra del ama que ya debe venir muy cerca.
Gubesinda
¿Qué quiere usté que le ponga?
Feliciano
Cualquier cosa, lo que esté antes listo...
Gubesinda
Tú, Pilaro, a ver si te acuerdas de traerme unas trameras, que la leña que has acarreao hogaño está muy verde y no hay forma de hacerla arder... A más la dejaste toa la noche al sereno.
Pilaro
No tuve lugar de entrarla en la portalera.
Gubesinda
(A la Pola.) Anda tú que te dé con que almuerces...
Pola
Con su permiso. Que usté se conserve tan bueno y que el ama se mejore; quede usté con Dios...
Feliciano
Escucha... Me han dicho que Martín ha puesto una denuncia a los de Telesforo...
Pola
Les pilló cortando leña... y es toos los días, y que no se andan con lo chapodao, sino que arrean con las mejores chaparras. Y a más nos han encojao un perro y han faltao unos atarres de unas caballerías que Martín se dejó olvidadas en el Encinar... Y a más son unos insultadores que han sacao unas coplas muy indecentes... de nosotros y de usté también, pa que usté lo sepa.
Feliciano
No quiero saber na; lo que has de decirle a Martín es que no vuelva a poner denuncias a Telesforo sin decírmelo a mí primero.
Pola
¡Así están de envalentonaos! ¡Habrá sío la Patro la que le haiga venío a usté con el cuento!
Pilaro
¿Te importa a ti...? ¡Que no has de dejar en paz a naide!
Feliciano
¡Calla tú!
Pola
Por nosotros... ¡Mia tú! Mas que no dejen un paligote... ¡Si es gusto del amo!
Gubesinda
Too llegará a este paso, que el mejor día nos llevará a toos por delante con una cadena del pescuezo como en tierra de moros...
Feliciano
¡No calles tú tampoco! ¡Seréis cuchareteras!
Gubesinda
¡Por mí como si quiere usté dejarse azotar!
Feliciano
A vosotras sí que era menester azotaros. Anda, anda a tu quehacer y tú arrea luego... ¡Qué mujeres! Con la primera tenían que haber hecho lo que yo hubiá dicho...
Pola
¡Mal templao está!
Gubesinda
Tie su porqué... ¡Y más pue que tenga! Vamos nosotras.
(Sale la Gubesinda y la Pola.)
ESCENA III
FELICIANO y PILARO
Feliciano
(Sacando de la petaca tabaco picado y papel de fumar.) Vamos a echarlo, Pilaro.
Pilaro
Esta algo traía.
Feliciano
¡Qué iba a traer! Desazones, cuentajos pa el ama. ¡Como si tuviéramos pocos!
Pilaro
Lo que tie esta Pola es que la tie tomá con nosotros. Cuidao que yo se lo tengo dicho a la Jorja, que con ella poca conversación y apurando más con ninguna. ¡Toas son lo mismo! ¡Es que lo tengo visto! En juntándose que se juntan dos mujeres, ya está el infierno...
Feliciano
¡Si es que el hombre no debiera de casarse nunca!
Pilaro
Esa es la mía. El casorio es bueno para las mujeres, pero los hombres no debían de perder su libertá así como así... Y no es que yo me queje, no vaya Dios a castigarme, que otras habrá peor que la Jorja... Pero es lo que yo digo, que a un hombre solo, tire por ande tire, nunca le falta. Yo por mí sé decir que cuando andaba en el servicio, yo tenía menos que ahora y nunca me faltaba una peseta; el cómo era yo no sabré decirlo, pero que así era. Y ende la hora que me casé, siempre ando lampando, que ni pa una docena de pitos tengo nunca una perra de sobra... Y no hay que decir que me haiga quedao sin comer ningún día, no vaya Dios a castigarme, que peor estarán otros; pero que yo no he vuelto a estar como entonces, como yo digo, que no tenía na y me sobraba too; el cómo era yo no sabré decirlo, pero que así era... No tire usté... (Pidiéndole la cerilla para encender el cigarro que ha ido haciendo con mucha calma.)
Feliciano
Escucha. Cuando fuiste ayer al pueblo, ¿quién andaba por casa? ¿Viste al ama?
Pilaro
Sí que la vi.
Feliciano
¿Qué cara tenía?
Pilaro
La cara de siempre, con aquella risa que se ríe por too...
Feliciano
¿Habló contigo?
Pilaro
Pues luego... como siempre; me preguntó por toos; por la Jorja, por los muchachos, por Antolín en principalmente; es el que ella ha querío más siempre; no sé si porque usté lo sacó de pila...
Feliciano
Y al señor Aniceto, ¿le viste?
Pilaro
Ese sí me pareció que andaba mal encarao. Y José también.
Feliciano
¿También andaba por allí mi hermano...? Y la María Juana, ¿la vistes?
Pilaro
A esa también, sí señor, que tenía los ojos como de haber llorao... Como dicen que el señor Aniceto se la lleva al Sotillo, es natural, ella les tie que tener ley a ustedes y a la casa. Ende chica sin separarse del ama.
Feliciano
Ella se tie la culpa de todo.
Pilaro
Eso tengo entendío.
Feliciano
¿Qué has entendío? ¿Andaste por el pueblo?
Pilaro
No, señor, no andé naa... Cuando voy nunca ando por el pueblo. ¿Pa qué? Pa tener un día una cuestión con alguno. Son muchas envidias las que le tienen a uno. Ahora que del caso de la María Juana, sí entendí de hablar, porque hablar, ¡hágase usté cargo! ¡Hasta las piedras! Como que no falta quien diga y que el ama se iba con su padre al Sotillo, y porque yo dije que no era verdad, que el ama ande venía era aquí, a la dehesa, ande usté la aguardaba, se me echaron a reír... Conque hoy se verá quién llevaba razón. A más que no había más que ver al ama pa comprender que too era hablar de la gente, y es no conocerla...
Feliciano
Sí, es no conocerla. Pero tanto harán toos y tanto le dirán unos y otros que acabarán por soliviantarla.
Pilaro
Así es. Es lo que yo digo. ¿Qué le importan a naide los negocios de naide?
Feliciano
Ahora no ha tenío nadie la culpa más que la María Juana. Yo a ti no voy a decirte una cosa por otra. Tú has sío siempre el primer sabedor de toas mis cosas.
Pilaro
Así es, que no ha habío otro que haiga andao más que yo a su lao de usté, ahora y de mozo...
Feliciano
Pues lo que yo te digo, y bien puedes creérmelo, es que yo nunca le he dicho palabra ninguna con intención a la María Juana; que la he mirao siempre, como lo que es para mí, como una chiquilla, que la he conocío de toa la vida al lao de la Dominica... Y como lo que toos sabemos que es, porque, ¿quién no lo sabemos?
Pilaro
Así es.
Feliciano
Si así no fuera, ¿por qué tenía que haberla acogío el tío Aniceto en su casa cuando murieron sus padres de ella...? Y que ella no ha sío una criada más en casa de mi suegro, sino que ha sío tan hija como la Dominica.
Pilaro
Así ha sío, y bien lo hemos visto. ¡Bueno es el tío Aniceto pa hacer caridades si no hubiera un porqué como ese!
Feliciano
De manera que yo la he respetao siempre por dos cosas: primeramente, porque ya sabes que cuando estás siempre al lao de una mujer que has conocío desde chico, pues parece que no hay aquella ilusión que con cualquiera otra que ves de pronto.
Pilaro
Como que así es. Más que querían a mí casarme con una prima hermana que nos habíamos criao juntos, y convenirme me convenía por toos los estilos... Pues nunca pude mirarla en mal sentío... Y estábamos veces solos, y no hay que decir que no lo valía... pues...
Feliciano
A más, ya te digo, bastaba que yo supiera lo que hay y de cómo es hermana de padre de la Dominica, para no pensar en ella ni por entre sueños.
Pilaro
Así había de ser.
Feliciano
Pero ya ves qué me ha valío... Si ha sío ella la que ha ido diciendo que yo me había propasao.
Pilaro
Con su idea habrá sío.
Feliciano
¡Tan con su idea! Esa tie más idea de lo que parece. Y es que ella se sabe lo que toos sabemos, y está muy engreída de que es tanto como la Dominica, y se le ha puesto y que ha de casarse con mi hermano José, que será tan bestia que se casará con ella y dejará a la Dacia, que baste que ya estuvo pa casarse conmigo y que toos en las dos familias queremos que se case, pa que él nos lleve a toos la contra... Y como María Juana ve too esto pa emberrenchinarle más, sale con que yo la traigo acosá. Y para que el tío Aniceto se amontone y se la quiera llevar consigo, que al fin la sangre, como dicen, sin fuego hierve... Y pa que la Dominica se alborote tamién y salga diciendo que no respeto naa, y tendría razón si fuera verdad... y pa que mi hermano se vuelva contra mí y se ciegue por ella, y pa que toos hablen y traigan y lleven... Y yo me haiga venío aquí por no oírlos a toos, que de naa me ha servío, que toos han de acudir aquí como ves, ca uno con su música, que es mucha música, más cuando estoy inocente de todo... ¡Puedes creérmelo!
Pilaro
Sí que lo creo.
Feliciano
Pero esa no se sale con su idea, esa no se casa con José, así tengamos que andar a golpes.
Pilaro
En eso ya no obrará usté bien. Si es gusto de uno y otro. ¡Anda con Dios! Hay más que dejarlos...
Feliciano
Si es que... voy a decírtelo todo; si es que ha sío la María Juana la que me ha andao buscando y yo huyéndole... Si es que se come de envidia de la Dominica y quiere ser tan ama de mi casa como ella, y como por ahí no ha podido ser, ahora dice que soy yo el que la ha buscao... Y ya se ve, como siempre he tenío esa nota de gustarme toas las mujeres...
Pilaro
Si es que ha sío usté tan enamoriscao...
Feliciano
No he sío yo siempre, Pilaro.
Pilaro
En eso estoy. Es uno en su pobreza y más de una y más de dos vienen todavía a comprometer... ¡Es que las hay de comprometeoras!
Feliciano
Y yo tengo visto muy claro lo que quiere la María Juana; lo primero, casarse con José pa asegurarse y verse en su casa tanto como la Dominica en la suya... Y cuando esté así volver a buscarme...
Pilaro
Y que así sería.
Feliciano
¡Y eso no, yo no hago esa acción con mi hermano! Si él no lo ve, yo lo veo... Y si habíamos de tener un disgusto, que sea antes... Que después como él se casara y ella volviera con las mismas y yo consintiera y me callara... Es pa que mi hermano me mate o tener que matarle... Y si no soy consentidor y hablo y voy y le digo: «¿Lo ves ahora? ¿Lo ves y a quién quería?» Pues es pa tener él que matarla a ella y de cualquier suerte, la ruina de un hombre y de una casa.
Pilaro
Y que así sería...
Feliciano
Y de esto ni palabra a nadie, a la Jorja menos. Pero con alguien tenía que desahogarme cuando toos pegan contra mí.
Pilaro
Bien sabío debe usté de tener que a hombre secreto no me gana naide, que de otras cosas he sío yo solo sabedor y por mí en jamás se habrá traslucido naa...