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UNA CORTA HISTORIA DEL EBOOK

MARIE LEBERT

Traducido por ANNA ÁLVAREZ y revisado por Marie Lebert

NEF, Universidad de Toronto, 2009

Copyright © 2009 Marie Lebert. Todos derechos reservados.

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Este libro está dedicado a todas las personas
que han contestado mis preguntas
durante los últimos diez años,
en Europa, en América (por todo el continente),
en África y en Asia.
Gracias por el tiempo que me han dedicado,
y por su amistad.
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Una corta historia del ebook – llamado también libro digital – de 1971 hasta hoy, con el Proyecto Gutenberg, Amazon, Adobe, Mobipocket, Google Books, el Internet Archive y muchos más. Este ebook está basado en unos miles de horas de navegación en la web y en una centena de entrevistas llevadas por el mundo entero. Como última síntesis de una investigación que ha durado diez años, este libro también está disponible en francés y en inglés. Las tres versiones están disponibles online en los Archivos del NEF (Dossiers du NEF) .

Marie Lebert, investigadora y periodista, se interesa por las tecnologías en el mundo del libro, de los demás medios de comunicación y de los idiomas. Ha escrito "Technologies et livre pour tous" (Las tecnologías y el libro para todos, 2008, en francés y en inglés), "Les mutations du livre" (Las mutaciones del libro, 2007, en francés) y "Le Livre 010101" (El Libro 010101, 2003, en francés). Sus libros son publicados por el NEF (Net des études françaises), Universidad de Toronto, y se pueden consultar libremente en el NEF .

Muchas gracias a Anna Álvarez, traductora, por la traducción de este libro del francés al español.

INDICE

==== Introducción 1971: El Proyecto Gutenberg es la primera biblioteca digital. 1990: La web impulsa el desarrollo del internet. 1993: La Online Books Page inventaria los ebooks gratuitos. 1994: Cada vez más textos están disponibles en la web. 1995: Amazon.com es la primera gran librería online. 1996: Algunos editores se lanzan al internet. 1997: La convergencia multimedia es objeto de un coloquio. 1998: Las bibliotecas se instalan en la web. 1999: Les bibliotecarios se convierten en cibertecarios. 2000: La información se hace multilingüe. 2001: Copyright, copyleft y Creative Commons. 2002: La web se convierte en una vasta enciclopedia. 2003: Las novedades están disponibles en versión digital. 2004: Los autores están creativos en la web. 2005: Google se interesa por el ebook. 2006: Vamos hacia una biblioteca digital planetaria. 2007: Podemos leer en varios aparatos electrónicos. 2008: Los ebooks están omnipresentes. ==== Cronología ==== Agradecimientos

INTRODUCCION

El libro ha cambiado mucho desde 1971.

El libro impreso tiene cinco siglos y medio de edad. El libro digital casi tiene 40. Nace con el Proyecto Gutenberg, creado en julio de 1971 por Michael Hart con el fin de distribuir gratuitamente las obras del dominio público por vía electrónica. Pero habrá que esperar hasta el advenimiento de la web y del primer navegador para que el Proyecto Gutenberg encuentre su velocidad de crucero.

Señal de los tiempos que corren, en noviembre del año 2000, la British Library pone en línea la versión digital de la Biblia de Gutenberg, el primer libro impreso. Aquella Biblia – datada de 1454 o 1455 –, fue impresa por Gutenberg en 180 ejemplares en su taller de Maguncia, en Alemania. 48 ejemplares existirían aún, aunque algunos incompletos. Tres de esos ejemplares – dos completos y uno parcial – están en la British Library.

Miles de obras del dominio público están en libre acceso en la web. La mayoría de los libreros y editores tienen su propia página web. Algunos de ellos nacen directamente en línea, y realizan la totalidad de sus transacciones a través de la red. Se van multiplicando los libros y las revistas que sólo están disponibles en versión digital, evitando así los gastos que implica una publicación impresa. Hoy en día uno puede leer un libro en su ordenador, su asistente personal (PDA), su teléfono, su smartphone o cualquier aparato de lectura especializado.

El internet ha llegado a ser imprescindible para documentarse, comunicar, acceder a documentos y extender los conocimientos. La web se ha convertido en una gigantesca enciclopedia, una enorme biblioteca, una inmensa librería y un medio de comunicación completo. Gracias al internet, la información ha pasado de un estado estático en los libros impresos a una gran fluidez, y ofrece la posibilidad de una actualización constante.

Ya no necesitamos correr desesperadamente tras la información que nos hace falta. La información que nos hace falta ya está a nuestro alcance, incluso para aquellos que estudian por correspondencia, que viven en pleno campo, que trabajan a domicilio o que están confinados a la cama.

He aquí el viaje "virtual" que vamos a emprender:

1971: El Proyecto Gutenberg es la primera biblioteca digital. 1990: La web impulsa el desarrollo del internet. 1993: La Online Books Page inventaria los ebooks gratuitos. 1994: Cada vez más textos están disponibles en la web. 1995: Amazon.com es la primera gran librería online. 1996: Algunos editores se lanzan al internet. 1997: La convergencia multimedia es objeto de un coloquio. 1998: Las bibliotecas aparecen en la web. 1999: Les bibliotecarios se convierten en cibertecarios. 2000: La información se hace multilingüe. 2001: Copyright, copyleft y Creative Commons. 2002: La web se convierte en una vasta enciclopedia. 2003: Las novedades están disponibles en versión digital. 2004: Los autores están creativos en la web. 2005: Google se interesa por el ebook. 2006: Vamos hacia una biblioteca digital planetaria. 2007: Podemos leer en varios aparatos electrónicos. 2008: Los ebooks están omnipresentes.

Las citas que aparecen en este libro son fragmentos de las Entrevistas del NEF , salvo que se indique lo contrario.

1971: EL PROYECTO GUTENBERG ES LA PRIMERA BIBLIOTECA DIGITAL

= [Resumen]

Fundado por Michael Hart en julio de 1971 cuando estudiaba en la Universidad de Illinois (Estados Unidos), el Proyecto Gutenberg se propone difundir gratuitamente por vía electrónica el mayor número posible de obras literarias. Michael escribió: "Consideramos el texto electrónico como un nuevo medio de comunicación, sin verdadera relación con el papel. La única semejanza es que distribuimos las mismas obras, pero en cuanto la gente se haya acostumbrado, no veo cómo el papel aún podría competir con el texto electrónico, sobre todo en las escuelas." Al generalizarse el uso de la web en los años 90, el Proyecto Gutenberg cobra nueva vida y alcanza una difusión internacional. A lo largo de los años, miles de voluntarios fueron digitalizando con paciencia cientos de obras en modo texto. Primero las colecciones eran esencialmente anglófonas, pero con el tiempo se fueron haciendo multilingües, con sitios web ubicados en varios países (Estados Unidos, Canadá, Europa y Australia) sin contar los que quedan por crear.

= Una apuesta lanzada hace 38 años

# Gestación

¿Cuáles son las raíces del proyecto? Cuando Michael Hart estudiaba en la Universidad de Illinois, en los Estados Unidos, el laboratorio informático (Materials Research Lab) de su universidad le asignó 100 millones de dólares de tiempo de ordenador. El 4 de julio de 1971, día de la fiesta nacional, Michael digitó en el teclado de su ordenador "The United States Declaration of Independence" (Declaración de independencia de los Estados Unidos, firmada el 4 de julio de 1776), en mayúsculas, pues las letras minúsculas aún no existían. El texto electrónico representaba 5 K (kilobytes).

Pero el envío de un archivo de 5 Ko a las cien personas que formaban la red de la época hubiera acabado con el sistema, provocando la implosión de la red. Por aquel tiempo el ancho de banda aún era ínfimo. Michael difundió un mensaje que explicaba dónde se almacenaba el texto (que no contenía aún ningún hipervínculo, pues habría que esperar unos 20 años más para la web). Poco después, seis personas descargaron este archivo.

Sobre la marcha, Michael decidió dedicar ese crédito de tiempo de unos millones de dólares a la búsqueda de obras del dominio público que estuvieran disponibles en bibliotecas, y a la digitalización de éstas. Optó por almacenar los textos electrónicos bajo la forma más sencilla posible, en formato ASCII, para que esos textos pudieran ser leídos sin problema con cualquier ordenador, plataforma y programa. El conjunto de páginas encuadernadas, forma tradicional del libro, se convierte en un texto electrónico que se puede desplegar de par en par, con letras capitales para los términos escritos en cursiva o en negrita y los términos subrayados en la versión impresa.

Poco después, Michael definió así la misión del Proyecto Gutenberg: poner a disposición de todos, por vía electrónica, el mayor número posible de obras del dominio público: "Nosotros consideramos el texto electrónico como un nuevo medio de comunicación, sin verdadera relación con el papel", explicó más tarde, en agosto de 1998. "La única semejanza es que ambos difundimos las mismas obras, pero en cuanto la gente se haya acostumbrado, no veo cómo el papel aún podría competir con el texto electrónico, sobre todo en las escuelas."

Tras haber digitado "The United States Declaration of Independence" en 1971, Michael prosiguió con sus esfuerzos en 1972 digitando "The United States Bill of Rights" (Declaración de derechos de los Estados Unidos). Esa declaración incluye las diez primeras enmiendas añadidas en 1789 a la Constitución de los Estados Unidos (ratificada en 1787), y define los derechos individuales de los ciudadanos y los poderes respectivos del gobierno federal y de los Estados. En 1973, un voluntario digitó "The United States Constitution" (Constitución de los Estados Unidos) en su totalidad.

# Perseverencia

Año tras año, la capacidad del disquete aumenta con regularidad – el disco duro no existe aún – de modo que los archivos pueden ocupar cada vez más espacio. Algunos voluntarios se animan a digitalizar la Biblia, compuesta de varios libros, cada cual puede tratarse por separado y ocupar un archivo diferente.

Michael también empieza a digitar la obra completa de Shakespeare, con la ayuda de voluntarios, una obra de teatro tras otra, cada una en un archivo. De hecho aquella edición nunca se ha podido poner en línea, debido a que entre tanto, había entrado en vigor una ley de copyright más rigurosa, ya no destinada a proteger el texto de Shakespeare, pasado desde hace tiempo al dominio público, sino los comentarios y notas de aquella edición. Otras ediciones anotadas que sí habían pasado al dominio público se pusieron en línea algunos años más tarde.

Por las mismas fechas, el internet, aún embrionario en 1971, despega verdaderamente en 1974, tras la creación del protocolo TCP/IP (transmission control protocol/internet protocol). En 1983, le red está en plena expansión.

# De 10 a 1.000 ebooks

En agosto de 1989, el Proyecto Gutenberg pone en línea su décimo texto,
"The King James Bible", publicada por primera vez en 1611 y cuya
versión más conocida es la de 1769. El conjunto de los archivos del
Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento representa 5 M (megabytes).

En 1990, ya hay 250.000 internautas, y el modelo estándar vigente es el disquete de 360 Ko. En enero de 1991, Michael digita "Alice’s Adventures in Wonderland" (Alicia en el país de las maravillas) de Lewis Carroll (publicado en 1865). En julio del mismo año, digita "Peter Pan" de James M. Barrie (publicado en 1904). Cada uno de estos dos clásicos de la literatura infantil cabe en un disquete estándar.

Luego llega la web, operativa a partir de 1991. El primer navegador, Mosaic, aparece en noviembre de 1993. Al generalizarse el acceso a la red, resulta más fácil hacer circular los textos electrónicos y reclutar voluntarios. El Proyecto Gutenberg perfecciona su método de trabajo, y logra digitalizar un texto al mes en 1991, dos textos al mes en 1992, cuatro textos al mes en 1993 y ocho textos al mes en 1994. En enero de 1994, el Proyecto Gutenberg celebra su centésimo libro con la puesta en línea de "The Complete Works of William Shakespeare" (La obra completa de William Shakespeare). Shakespeare escribió la mayor parte de su obra entre 1590 y 1613. A continuación la producción sigue aumentando, con una media de 8 textos al mes en 1994, 16 textos al mes en 1995 y 32 textos al mes en 1996.

Como lo podemos observar, entre 1991 y 1996, las producciones se han duplicado cada año. Mientras sigue con la digitalización de los libros, Michael coordina también a partir de entonces el trabajo de decenas de voluntarios. A partir de finales de 1993, el Proyecto Gutenberg se articula en torno a tres grandes sectores: (a) "Light Literature" (literatura de entretenimiento), que incluye por ejemplo "Alice’s Adventures in Wonderland" (Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas), "Peter Pan" o "Aesop’s Fables" (Las Fábulas de Esopo); (b) "Heavy Literature" (literatura "seria"), que incluye por ejemplo La Biblia, las obras de Shakespeare o "Moby Dick"; (c) "Reference Literature" (literatura de referencia), que reúne enciclopedias y diccionarios, por ejemplo el "Roget’s Thesaurus". Más adelante, esta presentación en tres sectores es sustituida por una clasificación detallada con más secciones.

El Proyecto Gutenberg pretende ser universal, tanto a nivel de las obras que selecciona como del público al que se dirige, ya que la meta es poner la literatura a disposición de todos, sin limitarse al público habitual de estudiantes y docentes.

El sector dedicado a la literatura de entretenimiento se propone atraer frente a la pantalla a un público muy diverso, por ejemplo a niños y a sus abuelos en busca del texto electrónico de "Peter Pan" después de haber visto la película Hook, de la versión electrónica de "Alicia en el país de las maravillas" tras haber visto una adaptación televisiva, o del origen de una cita literaria tras visionar un episodio de Star Trek. En casi todos los episodios de Star Trek se citan libros disponibles en versión digital en el Proyecto Gutenberg.

El objetivo, entonces, es que el público, esté o no esté acostumbrado al contacto con el libro impreso, pueda encontrar con facilidad los textos escuchados en conversaciones, películas, músicas, o leídos en otros libros, periódicos y revistas. Gracias al uso del formato ASCII, los archivos electrónicos no ocupan mucho espacio. Se pueden descargar fácilmente a través de la línea telefónica. La búsqueda textual es igual de sencilla. Basta con utilizar la función "buscar" presente en cualquier programa.

En 1997, la producción sigue siendo de 32 títulos al mes. En junio de 1997, el Proyecto Gutenberg pone en línea "The Merry Adventures of Robin Hood" (Las alegres aventuras de Robin Hood) de Howard Pyle (publicado en 1883). En agosto de 1997, pone en línea su milésimo texto electrónico, "La Divina Commedia" (La Divina Comedia) de Dante Alighieri (publicada en 1321), en su idioma original, el italiano.

Michael Hart escribió en agosto de 1998: "Mi proyecto es cargar 10.000 textos electrónicos en el internet. Si pudiera conseguir subvenciones más importantes, me gustaría llegar hasta un millón y ampliar también el número de nuestros usuarios potenciales pasando de un 1,x% a un 10% de la población mundial, lo que representaría la distribución de 1.000 veces un billón de textos electrónicos en lugar de un solo billón."

# De 1.000 a 10.000 ebooks

Entre 1998 y 2000, la media sigue constante, con 36 textos al mes. En mayo de 1999, las colecciones cuentan con 2.000 libros. El 2000º texto es "Don Quijote" (publicado en 1605), en castellano.

Disponible en diciembre del año 2000, el 3.000° título es el tercer volumen de "A l'ombre des jeunes filles en fleur (A la sombra de las muchachas en flor) de Marcel Proust (publicado en 1919), en su idioma original, en francés. La media pasa a 104 libros al mes en 2001.

Puesto en línea en octubre de 2001, el 4.000° texto es "The French Immortals Series" (Obras de los Inmortales franceses), en versión inglesa. Publicado en 1905 por la Maison Mazarin (París), este libro reúne varias ficciones de escritores laureados por la Academia de la lengua francesa (Académie française), como Emile Souvestre, Pierre Loti, Hector Malot, Charles de Bernard, Alphonse Daudet y otros.

Disponible en abril de 2002, el 5.000° texto es "The Notebooks of Leonardo da Vinci" (Los cuadernos de Leonardo da Vinci), que datan de inicios de siglo XVI. En 2008, este texto aún se encuentra en el Top 100 de los libros descargados con más frecuencia.

En 1988, Michael Hart decidió digitalizar "Alice’s Adventures in Wonderland" (Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas) o "Peter Pan" porque su versión digital cupo en un disquete de 360 Ko, o sea el estándar de la época. Quince años más tarde, en 2002, ya disponemos de disquetes de 1,44 M (megabytes) y resulta muy sencillo comprimir archivos en archivos ZIP. Un archivo estándar puede contener tres millones de caracteres, o sea más de los necesarios para un libro de tamaño mediano, ya que una novela de 300 páginas digitalizada en formato ASCII representa 1 M (megabyte). Un libro voluminoso cabe en dos archivos ASCII, descargables en versión normal o en versión comprimida. Se necesitan unas cincuenta horas para seleccionar un libro de tamaño mediano, comprobar que ha pasado al dominio público, escanearlo, corregirlo, formatearlo y compaginarlo.

Algunos números de libros se reservan para más tarde, por ejemplo el número 1984 (eBook #1984) para la novela epónima de George Orwell, publicada en 1949, que aún está lejos de pasar al dominio público.

En 2002, las colecciones se amplían de 203 títulos al mes. Al llegar la primavera de 2002, ya cubren un cuarto de las obras del dominio público de libre acceso en la web, inventariadas de forma casi exhaustiva por la Internet Public Library (IPL). Un buen resultado, fruto del trabajo paciente de miles de voluntarios activos en numerosos países.

1.000 libros en agosto de 1997, 2.000 libros en mayo de 1999, 3.000 libros en diciembre de 2000, 4.000 libros en octubre de 2001, 5.000 libros en abril de 2002, 10.000 libros en octubre de 2003. El 10.000° libro es "The Magna Carta", que fue el primer texto constitucional inglés, firmado en 1215.

Entre abril de 2002 y octubre de 2003, las colecciones se duplican, pasando de 5.000 a 10.000 libros en dieciocho meses. En 2003, se digitalizan de promedio unos 348 libros al mes.

Diez mil libros: una cifra impresionante si uno piensa en lo que aquello representa en términos de páginas escaneadas, releídas y corregidas. Este crecimiento rápido se debe a la actividad de Distributed Proofreaders (DP), un sitio web concebido en 2000 por Charles Franks para repartir la corrección de las obras entre varias personas. Los voluntarios eligen uno de los libros cuya digitalización ya ha empezado para releer y corregir determinada página. Cada cual trabaja a su ritmo. A título indicativo, en el sitio web se aconseja repasar una página al día. Representa poco tiempo en un día, pero mucho para el proyecto.

En agosto de 2003, se pone a disposición un CD "Best of Gutenberg" con una selección de 600 libros. En diciembre de 2003, fecha en la que el Proyecto Gutenberg alcanza la cifra de 10.000 libros, se graba en un DVD la casi totalidad de los libros (9.400 libros). Se envían gratuitamente el CD y el DVD a cualquier persona que lo pida. Luego cada uno queda libre de realizar todas las copias que pueda y de distribuirlas a su alrededor.

# De 10.000 à 20.000 ebooks

En diciembre de 2003, las colecciones rondan los 11.000 libros. Varios formatos están representados (HTML, XML, RTF, etc.) pero el formato principal - y obligatorio - sigue siendo el ASCII. Hay 46.000 archivos en conjunto, lo que equivale a una capacidad total de 110 G (gigabytes). El 13 de febrero de 2004, fecha en la que Michael Hart da una conferencia en la sede de la UNESCO en París, las colecciones abarcan exactamente 11.340 libros en 25 idiomas diferentes. En mayo de 2004, los 12.500 libros disponibles representan 100.000 archivos en veinte formatos diferentes, lo que equivale a una capacidad total de 135 G (gigabytes), y ésta debería duplicarse cada año con la agregación de más de 300 libros al mes (338 libros en 2004).

Al mismo tiempo, el Project Gutenberg Consortia Center (PGCC), lanzado en 1997 para reunir colecciones de libros digitales en un punto de acceso único, es afiliado oficialmente al Proyecto Gutenberg en 2003.

En otro ámbito, se inicia un proyecto europeo a iniciativa del Proyecto Rastko, basado en Belgrado (Serbia). Distributed Proofreaders Europa nace en diciembre de 2003, y el Proyecto Gutenberg Europa en enero de 2004, con cien libros disponibles para abril de 2005. Aparecen libros en varios idiomas con el fin de reflejar la diversidad lingüística que prevalece en Europa, y a largo plazo la intención es proponer documentos en cien idiomas.

En enero de 2005, el Proyecto Gutenberg celebra sus 15.000 libros, al poner en línea "The Life of Reason" de George Santayana (publicado en 1906).

En junio de 2005, se alcanzan los 16.000 libros. Si bien en febrero de 2004 sólo había textos en 25 idiomas, en julio de 2005 están representados 42 idiomas, entre los cuales el sanscrito y las lenguas maya. En diciembre de 2006 figuran 50 idiomas. El 16 de diciembre de 2006, varios idiomas cuentan con colecciones de más de 50 títulos: el inglés (17.377 libros), el francés (966 títulos), el alemán (412 títulos), el finlandés (344 títulos), el holandés (244 títulos), el español (140 títulos), el italiano (102 títulos), el chino (69 títulos), el portugués (68 títulos) y el tagalog (51 títulos).

Lanzado en agosto de 2001, el Proyecto Gutenberg of Australia celebra sus 500 libros en julio de 2005. En la misma fecha, el Proyecto Gutenberg Canadá aún está en gestación, así como un Proyecto Gutenberg en Portugal y uno en las Filipinas.

En diciembre de 2006, el Proyecto Gutenberg alcanza los 20.000 libros. El 20.000° libro es un libro audio, "Twenty Thousand Leagues Under the Sea" (Veinte mil leguas de viaje submarino), la versión inglesa de la novela de Julio Verne (publicada en 1869). En 2006, se digitalizan de promedio unos 345 libros nuevos al mes. Aunque se hayan necesitado 32 años para digitalizar los 10.000 primeros libros – de julio de 1971 a octubre de 2003 – bastará con sólo tres años y dos meses, de octubre de 2003 a diciembre de 2006, para digitalizar los 10.000 libros siguientes.

Por la misma fecha, el Proyecto Gutenberg of Australia ronda los 1.500 libros (se alcanzará esta cifra en abril de 2007) y el Proyecto Gutenberg Europa cuenta con 400 libros.

En enero de 2006 se crea la sección Project Gutenberg PrePrints para acoger nuevos documentos que por su interés merecerían estar en línea, pero que no pueden ser incorporados a las colecciones existentes sin su procesamiento previo por voluntarios: colecciones incompletas, calidad insuficiente, necesidad de conversión a otro formato, etc. Esta sección comprende 379 títulos en diciembre de 2006, y más de 2.000 títulos dos años más tarde.

# Decenas de miles de ebooks

Se estrena el sitio web Project Gutenberg News a principios de noviembre de 2006 a instigación de Mike Cook. Este sitio es complementario al de la carta de información semanal y mensual que ya llevaba muchos años de existencia. El sitio presenta por ejemplo las estadísticas de producción semanales, mensuales y anuales desde 2001. La producción semanal se eleva a 24 libros en 2001, 47 libros en 2002, 79 libros en 2003, 78 libros en 2004, 58 libros en 2005, 80 libros en 2006 y 78 libros en 2007. La producción mensual es de 104 libros en 2001, 203 libros en 2002, 348 libros en 2003, 338 libros en 2004, 252 libros en 2005, 345 libros en 2006 y 338 libros en 2007. La producción anual es de 1.244 libros en 2001, 2.432 libros en 2002, 4.176 libros en 2003, 4.058 libros en 2004, 3.019 libros en 2005, 4.141 libros en 2006 y 4.049 libros en 2007.

El Proyecto Gutenberg Canadá (PGC) ve la luz el 1° de julio de 2007, día de la fiesta nacional, a instigación de Michael Shepard y David Jones. Poco después nace Distributed Proofreaders Canadá (DPC) cuya producción empieza en 2007. Los cien primeros libros están disponibles en marzo de 2008, con libros en inglés, en francés y en italiano.

Distributed Proofreaders (DP), lanzado en octubre de 2000, cuenta con 52.000 voluntarios en enero de 2008, con un total de 11.934 libros procesados en siete años y tres meses. Distributed Proofreaders Europa (DP Europe), lanzado en diciembre 2003, contabiliza 1.500 voluntarios. Distributed Proofreaders Canadá (DPC), lanzado en diciembre de 2007, contabiliza 250 voluntarios.

El Proyecto Gutenberg alcanza los 25.000 libros en abril de 2008. El 25.000° libro es "English Book Collectors" de William Younger Fletcher (publicado en 1902).

El Proyecto Gutenberg Europa alcanza los 500 libros en octubre de 2008.

El Proyecto Gutenberg contabiliza 32.500 ebooks el 1° de marzo de 2009 – si se toma en cuenta el conjunto de sus sitios web –, de los cuales 28.147 ebooks para el Proyecto Gutenberg USA, 1.750 ebooks para el Proyecto Gutenberg Australia, 600 ebooks para el Proyecto Gutenberg Europa y 250 ebooks para el Proyecto Gutenberg Canadá, a los que conviene añadir los 2.020 ebooks de la sección PrePrints. En la misma fecha el Project Gutenberg Consortia Center (PGCC), que reúne varias colecciones de libros digitalizados, cuenta con 75.000 ebooks.

Para el Proyecto Gutenberg original (28.147 ebooks), los diez idiomas más representados en marzo de 2009 son los siguientes: inglés (23,761 ebooks el 6 de marzo 2009), francés (1.387 ebooks), alemán (570 ebooks), finlandés (491 ebooks), chino (399 ebooks), holandés (408 ebooks), portugués (307 ebooks), español (226 ebooks) e italiano (180 ebooks).

= Desde el pasado hacia el futuro

Michael Hart ha ganado entonces la apuesta hecha en 1971, con una progresión impresionante si uno piensa en el número de páginas que han sido releídas y corregidas en total. Sin embargo los resultados del Proyecto Gutenberg no se miden sólo en cifras. Los resultados se miden también por la influencia que ha tenido el proyecto, pues ésta ha sido enorme. El Proyecto Gutenberg – primera página web de información en el internet y primera biblioteca digital –, inspiró entre tanto a muchas otras bibliotecas digitales, por ejemplo el Projekt Runeberg para la literatura escandinava o el Projekt Gutenberg-DE para la literatura alemana, para no citar sino a dos de ellos.

La estructura administrativa y financiera del Proyecto Gutenberg se limita al mínimo estricto. Michael Hart insiste frecuentemente sobre la necesidad de preservar un marco lo más flexible posible que deje campo libre a los voluntarios, y la puerta abierta para las nuevas ideas. El objetivo es garantizar la perennidad del proyecto, sin depender ni de créditos y cortes de créditos, ni de las prioridades culturales, financieras y políticas del momento. De este modo no puede ejercerse ninguna forma de presión por el poder o el dinero. Además esto significa respeto para con los voluntarios, quienes pueden estar seguros de que verán su trabajo utilizado durante muchos años, o incluso durante muchas generaciones, de ahí el interés que presenta un formato digital que aún sea válido dentro de algunos siglos. En cuanto a la supervisión regular del proyecto, se garantiza gracias a una carta de información semanal y mensual, foros de discusión, wikis y blogs.

Las donaciones sirven para financiar ordenadores y escáneres, y para enviar CD y DVD gratuitos a aquéllos que los solicitan. Después del CD "Best of Gutenberg" disponible en agosto de 2003 con una selección de 600 títulos y de un primer DVD disponible en diciembre de 2003 con 9.400 títulos, un segundo DVD se pone a disposición en julio de 2006 con 17.000 títulos. A partir de 2005, CD y DVD ambos están disponibles en el sitio web de BitTorrent bajo la forma de imágenes ISO. Estas se pueden descargar con el fin de grabar luego CD y DVD a título personal. En 2007, el Proyecto Gutenberg envía 15 millones de libros por correo postal bajo la forma de CD y DVD.

Aunque demasiadas veces se silencie, cabe recordar que el verdadero inventor del ebook es Michael Hart. Si tomamos la palabra "ebook" en su sentido etimológico – a saber un libro digital para difusión bajo la forma de un archivo electrónico – resulta que éste casi tendría cuarenta años y habría nacido con el Proyecto Gutenberg en julio de 1971. Ésta es una paternidad mucho más reconfortante que los diversos lanzamientos comerciales en formato propietario que salpicaron el principio de los años 2000. No hay ningún motivo para que la denominación "ebook" designe sólo el ebook comercial y sea exclusiva de entidades como Amazon, Barnes & Noble, Gemstar y demás. El ebook no comercial es un ebook de pleno derecho, y no un pariente pobre, así como la edición electrónica no comercial es una forma de edición de pleno derecho, y tan válida como la edición comercial.

En julio de 1971, el envío de un archivo de 5 K (kilobytes) a cien personas hubiera acabado con el embrión de red disponible en aquella época. En noviembre de 2002, el Proyecto Gutenberg es capaz de poner en línea los 75 archivos del "Human Genome Project" (Proyecto Genoma Humano, es saber la secuenciación del genoma humano), a pesar de que cada archivo se compone de decenas, o incluso de cientos de megabytes. Y esto ocurre poco tiempo después de su publicación inicial en febrero de 2001, debido a que desde el principio ya pertenecía al dominio público. En 2004, la capacidad de almacenamiento de los discos duros ya es tal que sería posible almacenar la integralidad de la Library of Congress en formato texto en un soporte de un valor de 140 dólares US. Y por lo visto dentro de unos pocos años aparecerá una llave USB (universal serial bus) capaz de almacenar la integralidad del patrimonio escrito de la humanidad.

¿Y qué pasa con los documentos que no pertenecen al mundo escrito? En septiembre de 2003, el Proyecto Gutenberg se lanza en un proyecto de difusión de libros audio. En diciembre de 2006, están disponibles unos 367 libros leídos por una síntesis de voz (en la sección "Audio Books, computer-generated") y 132 libros leídos por el ser humano (en la sección "Audio Books, human-read"). La cantidad de libros leídos por un ser humano debería ir creciendo, pero los libros leídos por una síntesis de voz ya no serán almacenados en una sección específica, sino generados a petición del usuario a partir de archivos electrónicos preexistentes en las colecciones generales. En el futuro, los lectores ciegos o deficientes visuales podrán utilizar una función de control de voz para pedir uno de esos libros digitales.

La colección "Sheet Music Subproject", lanzada también en septiembre de 2003, está dedicada a las partituras musicales digitalizadas (en la sección "Music, Sheet"). Viene completada por una sección de grabaciones musicales (Music, recorded). También hay secciones reservadas para las imágenes fijas (Pictures, still) y animadas (Pictures, moving). Esas nuevas colecciones deberían desarrollarse durante los años que vienen.

Sin embargo, la prioridad sigue siendo la digitalización de libros. Y la demanda es enorme, a prueba de ello el número de descargas, que ahora se cifran en decenas de miles diarias. A fecha del 31 de julio de 2005, se cuenta con 37.532 archivos descargados al día, 243.808 archivos a la semana y 1.154.765 archivos al mes. A fecha del 6 de mayo 2007, se han descargado 89.841 archivos al día, 697.818 a la semana y 2.995.436 al mes. Y esto sólo concierne el sitio web de descargas principal, ibiblio.org (basado en la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos), que alberga también el sitio web del Proyecto Gutenberg. El segundo sitio web de descargas es el del Internet Archive, que también sirve de copia de seguridad y le proporciona al Proyecto Gutenberg une capacidad de almacenamiento ilimitada.

Un Top 100 inventaria los cien títulos y los cien autores que más han sido descargados durante el día, la semana y el mes.

El Proyecto Gutenberg dispone de 40 sitios web espejo repartidos entre múltiples países, y aún necesita encontrar otros. Los archivos también circulan en modo P2P (peer-to-peer), lo que permite a cualquier utilizador intercambiar directamente archivos con otro utilizador.

Los libros del Proyecto Gutenberg pueden ayudar a colmar la fractura digital. Es muy sencillo descargarlos en una PDA (asistente personal). Un ordenador o una PDA de segunda mano no cuestan más de unos dólares o decenas de dólares, en función del modelo. Algunas PDA funcionan con energía solar, lo que permite un acceso a la lectura en las regiones pobres y remotas.

Más adelante, quizás se pueda contemplar la idea de una traducción simultánea a unos cien idiomas, utilizando un programa de traducción automática con un margen de fiabilidad del orden de 99%, aunque de momento aún falte mucho par alcanzar este porcentaje. Los textos generados por el software de traducción automática pasarían luego en manos de traductores (no máquinas, sino seres humanos) para hacerles algunos retoques, siguiendo un modelo parecido al de la tecnología OCR, que no puede prescindir de los correctores (no de los software, sino de los seres humanos) para ofrecer un contenido de calidad óptima.

38 años después de la creación del Proyecto Gutenberg, Michael Hart se define aún como un adicto al trabajo que sigue dedicándose enteramente a su proyecto, proyecto que en su opinión está al origen de una revolución neo-industrial. Se define también a sí mismo como un altruista, pragmático y visionario. Tras haber sido tildado de chiflado durante años, ahora suscita el respeto.

Con el pasar de los años, la misión del Proyecto Gutenberg nunca ha dejado de ser la misma, a saber la de cambiar el mundo mediante el ebook gratuito, de uso infinito y repetible. El objetivo también sigue siendo el mismo, es decir la lectura y la cultura para todos a coste reducido. En cuanto a la misión, se resume en pocas palabras: "fomentar la creación y la distribución de los ebooks", por cuantas personas sea posible, y por todos los medios posibles. Y aceptando también los virajes necesarios para integrar nuevas ideas, nuevos métodos y nuevos soportes.

1990: LA WEB IMPULSA EL DESARROLLO DEL INTERNET

= [Resumen]

A Vinton Cerf se le suele llamar "el padre del internet" porque fue él quien creó en 1974 (con Bob Kahn) el protocolo TCP/IP (transmission control protocol/internet protocol) para los intercambios de datos. El internet se desarrolla a partir de 1983. Tim Berners-Lee, en aquella época investigador en el CERN (Organización europea para la investigación nuclear, Ginebra, Switzerland) concibió la web en 1989- 90. En 1989, Tim pone en la red documentos que utilizan el hipertexto. En 1990, elabora el primer servidor HTTP (hypertext transfert protocol) y el primer navegador web. En 1991, la web ya está operativa y transforma radicalmente el uso del internet. La web despega en noviembre de 1993 gracias a Mosaic, el primer navegador destinado al público en general. Quince años después de la creación de la web, la revista Wired (California) observa en su número de agosto de 2005 que "sólo menos de la mitad de la web es comercial, y que el resto funciona con la pasión". En cuanto al internet, unos treinta años después de su lanzamiento, el diario Le Monde (Francia) oserva en su edición del 19 de agosto de 2005 que "gracias a sus tres poderes – ubiquidad, variedad e interactividad – su potencial de uso es casi infinito".

= El internet y la web

Cuando aparece en 1974, el internet es primero un fenómeno experimental que sólo levanta entusiasmo para los fanáticos del mundo tech. A partir de 1983, el internet es una red informática global que conecta a universidades, centros de investigación, gobiernos y empresas. Luego tras la aparición de la web en 1990 y del primer navegador en 1993, empieza a invadir nuestro cotidiano. Los caracteres cabalísticos de las direcciones web florecen en los libros, los periódicos, los carteles y las publicidades.

El internet se define como un conjunto de redes comerciales, redes públicas, redes privadas, redes de docentes, redes de servicios, etc., que operan a escala planetaria para ofrecer inmensos recursos en el campo de la información y de la comunicación. La prensa se exalta por este nuevo medio de comunicación. Hay quien asegura que pronto el internet llegará a todos los hogares. Se habla de una fusión entre ordenador y televisión: aparecen pantallas intercambiables o integradas, y se puede acceder por la misma vía al internet y a la televisión por cable.

La mayúscula original de Internet desaparece. Internet se convierte en el internet, con una "i" minúscula. De nombre propio pasa a ser un nombre común, al igual que el ordenador, el teléfono, el fax y el videotex. Pasa lo mismo con la World Wide Web, que se convierte simplemente en la web.

Se aprueba una definición oficial del internet en los Estados Unidos en octubre de 1995 por medio de una resolución del Consejo federal de las redes (FNC: Federal Networking Council), en acuerdo con las diversas "comunidades" del internet y los organismos defensores de la propiedad intelectual. El internet se define como un sistema de información global que obedece a las tres características siguientes: (a) direcciones únicas basadas en el protocolo IP (internet protocol) o en sus extensiones, (b) comunicaciones que utilicen el TCP/IP (transmission control protocol/internet protocol), sus extensiones o protocolos compatibles, (c) la puesta a disposición de servicios públicos o privados a partir de esas infraestructuras.

Gracias a la web es cómo el internet se vuelve muy popular y logra semejante progresión. Director del Grupo de actividades internet (IAB: Internet Activities Board), Christian Huitema explica que la World Wide Web "descansa sobre tres ideas principales: la navegación hipertextual, el apoyo del multimedia, y la integración de los servicios preexistentes".

Más comúnmente llamada web, Web, WWW o W3, la World Wide Web es creada por Tim Berners-Lee en 1989-1990 en el CERN (Laboratorio europeo para la investigación molecular) en Ginebra (Suiza). Esto revoluciona la consulta del internet. Gracias a la web empieza a ser posible publicar documentos mediante el sistema de hipertexto, es decir un conjunto de hipervínculos que permiten pasar de un documento textual o visual a otro, mediante un simple clic de ratón. La información se vuelve verdaderamente interactiva, y por lo tanto resulta de repente mucho más atractiva.

Un sitio web suele componerse de un conjunto de páginas relacionadas entre sí por hipervínculos que suelen venir subrayados o en un color distinto al del texto. Con un solo clic, el utilizador puede acceder a otra parte del documento, o bien a otro documento del mismo sitio web, o incluso a otro sitio web. Luego esa interactividad se desarrolla aún más con la aparición de los vínculos hipermedia que permiten enlazar textos e imágenes con gráficos, vídeos o bandas sonoras.

Como lo vemos, la web aparece mucho más tarde que el internet. Y aunque las dos palabras impropiamente se suelan considerar como sinónimos, la web no es más que una de las facetas del internet, el cual abarca otros servicios: correo electrónico, gopher, telnet (terminal network protocol), FTP (file transfer protocol), IRC (internet relay chat), foros de discusión, mensajería instantánea, videoconferencia, telefonía en IP (internet protocol), etc.

La web dispone de la infraestructura internet, primero en los Estados Unidos y en Canadá antes de propagarse en el mundo entero. Para contestar la pregunta planteada en diciembre de 1997 por Pierre Ruetschi, periodista del diario "Tribune de Genève" (Suiza): "¿Por qué ha acumulado Europa tanto retraso en comparación con los Estados Unidos en cuanto a su presencia y desarrollo en el internet?", Tim Berners-Lee explica que el adelanto de los Estados Unidos se debe a las enormes inversiones realizadas por el gobierno. Insiste también en el avance tecnológico de Europa en varios ámbitos: videotex, tarjetas chip, teléfonos celulares, etc.

Solemos quejarnos de la hegemonía estadounidense mientras que en realidad se trata sobre todo de un adelanto técnico. A pesar de los esfuerzos de los "dinosaurios" políticos y comerciales, de momento resultaría imposible para cualquier país o para cualquier comunidad "hacerse" con la web, o al menos controlarla totalmente.

Mosaic, el primer software de navegación, fue desarrollado por el Centro nacional de aplicaciones de supercomputación (NCSA: National Center for Supercomputing Applications) en la Universidad de Illinois y empezó a distribuirse gratuitamente a partir de noviembre de 1993, contribuyendo así al desarrollo rápido de la web. A principios de 1994, parte del equipo de Mosaic emigra hacia la Netscape Communications Corporation para comercializar un nuevo software bajo el nombre de Nescape Navigator. En 1995, para competir con el Netscape Navigator, Microsoft crea el Internet Explorer. Luego aparecen otros navegadores, como Opera o Safari.

Dos estudiantes de la Universidad de Stanford (California), Jerry Lang y David Filo, lanzan en enero de 1994 un directorio web, Yahoo!, que se propone inventariar los sitios web y clasificarlos por temas. El directorio logra un éxito clamoroso, por proponer una clasificación más precisa que otros buscadores como AltaVista que sólo proponen listas completamente automatizadas. Yahoo! se divide en 63 grandes categorías (en 1998), y se puede consultar en inglés, alemán, coreano, francés, japonés, noruego y sueco. Yahoo! trabaja en colaboración con AltaVista. Cuando una búsqueda no produce resultados en Yahoo! es redirigida automáticamente hacia Alta Vista, y viceversa.

A partir de diciembre de 1997, AltaVista propone AltaVista Translation, un servicio de traducción automatizada del inglés a los idiomas siguientes: alemán, español, francés, italiano y portugués, y viceversa. Aunque este servicio tiene sus límites – la traducción no puede exceder tres páginas y la traducción del texto es bastante aproximada – de inmediato conoce un gran éxito. Además, abre una vía para otros servicios del mismo tipo y contribuye a la creación de una web multilingüe.

= Algunos conceptos

El internet no es sólo un invento técnico. En la página de la Internet Society, un organismo profesional internacional fundado en 1992 para coordinar y promover el desarrollo del internet, el documento "The Brief History of Internet" (La breve historia del internet) propone una triple definición del internet. El internet es: (a) un instrumento de difusión internacional, (b) un mecanismo de difusión de la información, (c) un medio de colaboración y de interacción entre los individuos y los ordenadores, independientemente de su situación geográfica.

Este documento indica que el internet revoluciona de arriba a abajo el mundo de la comunicación, mucho más que cualquier otro invento: telégrafo, teléfono radio u ordenador. Es uno de los ejemplos más exitosos de interacción entre una inversión sostenida en investigación, y el fomento de una infraestructura de la información, ambos objeto de una verdadera cooperación entre los gobiernos, las universidades y las empresas.

En la página del World Wide Web Consortium (W3C) – consorcio internacional fundado en octubre de 1994 para definir los protocolos comunes requeridos por la web – Bruce Sterling describe el desarrollo espectacular del internet en el documento "Short History of the Internet" (Una corta historia del internet). El internet se desarrolla más deprisa que los teléfonos celulares o los faxes. En 1996 su crecimiento es de un 20% al mes. Se ha duplicado desde 1988 el número de ordenadores que disponen de una conexión usando el protocolo TCP/IP. El internet se difunde primero en el ejército y en los institutos de investigación, antes de propagarse en las escuelas, las universidades y las bibliotecas, y el sector comercial también acaba tomándolo por asalto.

Bruce Sterling se interesa también por los motivos que incitan a la gente a conectarse a el internet. En su opinión, uno de los motivos esenciales es la libertad. El internet es un ejemplo de "anarquía real, moderna y funcional". No hay ni censores oficiales (en 1998), ni jefes, ni junta de dirección ni accionistas. Todas las personas pueden hablar de igual a igual, siempre y cuando se conformen a los protocolos TCP/IP, que no son sociales ni políticos, sino estrictamente técnicos.

Por último, Bruce Sterling indica que el internet también es un buen negocio comercial. A diferencia de la telefonía tradicional (en 1998), el internet no acarrea gastos de larga distancia. Asimismo, a diferencia de lo que pasa con las redes informáticas comerciales, no hay costes de acceso. En realidad, el internet, que ni siquiera existe oficialmente como entidad, no tiene facturación propia. Cada grupo que tenga acceso al internet queda responsable de sus propios ordenadores y conexiones.

Preocupados, los medios de comunicación tradicionales se preguntan si el internet se convertirá en un competidor para la televisión y la lectura. En Quebec, donde un 30,7% de la población dispone de una conexión internet en marzo de 1998, una encuesta llevada a cabo por el instituto Som para la revista online "Branchez-vous!" (¡Conéctense!) indica que un 28,8% de los quebequenses conectados ven menos la televisión que antes. En cambio, sólo un 12,1% de ellos leen menos, lo que según el diario online Multimédium, resulta "bastante alentador para el Ministerio de cultura y comunicación cuya doble tarea consiste en favorecer la expansión de las autovías de la información… ¡y el de la lectura!"

En Francia, durante una entrevista con la periodista Annick Rivoire publicada en el diario Libération del 16 de enero de 1998, el filósofo Pierre Lévy explica que el internet permitirá acabar con los monopolios: "El internet permite sacar a los pequeños del aislamiento, y darles más oportunidades. Cuando nos indignamos frente al monopolio de Microsoft, se nos olvida decir que el internet marca el fin del monopolio de la prensa, de la radio y de la televisión y de todos los intermediadores." La red también favorece lo que Pierre Lévy llama la "inteligencia colectiva": "La red nos permite poner en común nuestra memoria, nuestras competencias, nuestra imaginación, nuestros proyectos e ideas, y esforzarnos para que todas las diferencias, las singularidades se dinamicen las unas a las otras, se complementen, entren en sinergia."

El filósofo Timothy Leary recalca en 1994 en su libro "Chaos & Cyber Culture" (Caos y cibercultura): "El individuo nunca tenido semejante poder a su alcance. Sin embargo, en esta edad de la información, hace falta descifrar las señales. Popularizar significa 'hacer accesible al pueblo'. Hoy el papel del filósofo es el de personalizar, popularizar y humanizar los conceptos informáticos, para que nadie se sienta excluido."

Sin embargo debemos mantener la cabeza fría. Para oponerse a la vez a aquéllos que ponen las tecnologías en un pedestal y a los que sistemáticamente las conciben con hostilidad, se lanza en la web un movimiento llamado Technorealism (Realismo tecnológico) en marzo de 1998. Las ideas difundidas en el documento "Technorealism Overview" son retomadas en Quebec en el documento "Manifeste pour un technoréalisme" (Manifiesto para un tecnorealismo). Este manifiesto se apoya en los ocho principios siguientes: (1) las tecnologías no son neutras, (2) el internet es un medio de comunicación revolucionario, pero no una utopía, (3) el gobierno desempeña un papel importante en el ciberespacio, (4) la difusión de la información no garantiza su autenticidad, (5) conectar a las escuelas no garantizará una educación de mejor calidad, (6) la información debe estar protegida (en relación con el derecho de autor), (7) la red pertenece al dominio público, liego el público es quien debería gozar de sus beneficios, (8) la buena comprensión de las tecnologías debería formar parte de los fundamentos de la ciudadanía.

Según este manifiesto, "cuanto más popular se hace el ciberespacio, más se parece a la sociedad real en toda su complejidad. Las ventajas y el aspecto habilitador de la vida online corren pareja con algunas dimensiones maliciosas, perversas. (…) Contra lo que afirman algunos, el ciberespacio no es un lugar distinto regido por reglas distintas a las que rigen nuestra sociedad civil. Los gobiernos deben respetar las reglas y las costumbres nacidas con el ciberespacio, sin que por ello se le prohíba al público intervenir si algún ciudadano empieza a desvariar o si una empresa comete fraude. En calidad de representante del pueblo y guardián de los valores democráticos, el Estado tiene el derecho y la responsabilidad de contribuir a la integración del ciberespacio dentro de la sociedad civil. (…) Por muy potentes que sean nuestros ordenadores, nunca deberían sustituirse a la lucidez, el raciocinio y el juicio."

A pesar de todo, la web es una extraordinaria aventura. Para citar las palabras exactas de Tim Berners-Lee, su creador, "el sueño que se esconde detrás de la web es el siguiente: crear un espacio de información común en donde comuniquemos compartiendo la información. Es esencial que este espacio sea universal y que los hipervínculos puedan enlazar con cualquier tipo de datos: pueden ser personales, locales o mundiales. Tampoco importa que se trate sólo de esbozos o, al contrario, de documentos sofisticados. El sueño también tiene una segunda parte: el acceso a la web se generalizaría hasta tal punto que acabaría convirtiéndose en un espejo realista (o de hecho en la encarnación más directa) de la manera en que trabajamos, jugamos y hacemos vida social. Esto significa que tras contemplar online la descripción de nuestras relaciones sociales, podríamos utilizar los ordenadores para analizarlas, dar sentido a lo que hacemos, preguntarnos en qué tipo de espacio encuentra cada uno un lugar que le corresponde, y cómo podemos trabajar mejor juntos." (fragmento del documento "The World Wide Web: A very short personal history" (El World Wide Web: una muy corta historia personal), 1998, disponible en el sitio web del W3C)

1993: LA ONLINE BOOKS PAGE INVENTARIA LOS EBOOKS GRATUITOS

= [Resumen]

La Online Books Page fue creada en enero de 1993 por John Mark Ockerbloom para inventariar los textos electrónicos de dominio público en lengua inglesa de libre acceso en la web. Por esas fechas, John Mark estaba realizando un doctorado en la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos). En 1999, empieza a trabajar en la Universidad de Pensilvania en el Departamento de investigación y desarrollo (research & development) de la biblioteca digital. En la misma época, también transfiere allí la Online Books Page, conservando la misma presentación, muy sobria, y prosigue con su trabajo de inventario en la misma línea. En 2003, el repertorio celebra sus diez años de existencia con más de 20.000 textos electrónicos inventariados, de los cuales 4.000 publicados por mujeres. En diciembre de 2006, cuenta con unos 25.000 títulos. A finales de 2007, contiene 30.000 títulos, de los cuales 7.000 títulos del Proyecto Gutenberg.

= [Texto]

Mientras algunos digitalizan las obras de dominio público, como el Proyecto Gutenberg y otros proyectos análogos, otros se proponen inventariar las obras de libre acceso en la web, para ofrecer al lector un punto de acceso común. Así pues John Mark Ockerbloom, estudiante de doctorado en la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos), crea la Online Books Page, una página web destinada a inventariar las obras de lengua inglesa.

Cinco años más tarde, en septiembre de 1998, John Mark relata: "Yo era uno de los webmasters del Departamento de informática del CMU (Carnegie Mellon University), y empecé con nuestro sitio web local en 1993. Éste comprendía páginas con enlaces hacia recursos disponibles localmente, entre los que figuraba al principio la Online Books Page con enlaces hacia libros puestos en línea por personas de nuestro departamento (por ejemplo Robert Stockton, quien realizó versiones web de algunos textos del Proyecto Gutenberg). Después los usuarios empezaron a pedir enlaces hacia libros disponibles en otros sitios web. Me di cuenta de que muchos sitios web (y no solamente el Proyecto Gutenberg o Wiretap) proponían libros en línea, y que podría ser útil tener una lista completa que permitiera descargar o leer libros dondequiera que se encontraran en la red. Fue así como empezó mi catálogo.

Dejé mi actividad de webmaster en 1996, pero mantuve la Online Books Page porque entretanto me apasioné por el enorme potencial que representaba el internet para poner la literatura al alcance de mucha gente. Ahora se han puesto en línea tantos libros que resulta difícil para mí mantenerme al día (de hecho, tengo mucho retraso). Pero pienso seguir con esta actividad de una manera u otra. Me intereso mucho por el desarrollo del internet como medio de comunicación de masa durante los próximos años. También me gustaría seguir comprometido de un modo u otro en la difusión gratuita de libros para todos en el internet, ya sea que esta tarea forme parte integrante de mi actividad profesional, o que me dedique a una actividad voluntaria similar durante mi tiempo libre."

A finales de 1998, John Mark Ockerbloom obtiene su doctorado en informática. En 1999, empieza a trabajar en la Universidad de Pensilvania, en la el Departamento de investigación y desarrollo (research & development) de la biblioteca digital. En la misma época, también transfiere allí la Online Books Page, conservando sin embargo la misma presentación, muy sobria, y prosigue con su trabajo de inventario en la misma línea. El repertorio inventaría 12.000 textos en línea en 1999, 20.000 textos en 2003 (de los cuales 4.000 publicados por mujeres), 25.000 textos en 2006 et 30.000 textos en 2007, de los cuales 7.000 títulos del Proyecto Gutenberg.

En 1999, estalla una controversia acerca de un fortalecimiento de la ley de copyright de 1976, mediante una enmienda fechada del 27 de octubre de 1998. A consecuencia muchas obras que estaban a punto de pasar al dominio público permanecen bajo copyright, en perjuicio de Michael Hart (fundador del Proyecto Gutenberg), de John Mark Ockerbloom y de muchos otros.

John Mark explicó en agosto de 1999: "Me parece importante que los internautas entiendan que el copyright es un contrato social concebido para el bien público – y esto incluye tanto a los autores como a los lectores. Esto significa que los autores deberían tener el derecho de utilizar de manera exclusiva y por un tiempo limitado las obras creadas, así como se especifica en la ley actual sobre el copyright. Pero esto significa también que cuando expire el copyright, sus lectores deberían tener el derecho de copiar y reutilizar este trabajo tantas veces como lo deseen.

Últimamente en los Estados Unidos han intentado repetidamente retirarles a los lectores estos derechos, limitando las reglas relativas a la utilización de dichas obras, prolongando la duración del copyright (algunas propuestas prevén incluso un plan de copyright perpetuo) y extendiendo la propiedad intelectual a trabajos que no son obras de creación (véase por ejemplo las propuestas de copyright para las bases de datos). Incluso hay propuestas que pretenden sustituir por completo la ley de copyright por una ley que establecería un contrato mucho más fuerte. Me parece mucho más difícil compartir la opinión de Jack Valenti, director de la Asociación cinematográfica de Estados Unidos (MPAA: Motion Picture Association of America), cuando éste pide que se dejen de copiar las películas bajo copyright, cuando sé perfectamente que si esto se aceptara, ninguna película pasaría al dominio público (…). Al ver cómo las empresas de medios de comunicación tratan de bloquear todo lo que pueden, no me sorprende que algunos usuarios reaccionen poniendo en línea todo lo que pueden. Desgraciadamente esta actitud también perjudica los derechos legítimos de los autores."

¿Cómo resolver este dilema a nivel práctico?

"Los que tienen intereses en juego en este debate tienen que hacer frente a la realidad, y reconocer que los productores de las obras y sus usuarios tienen ambos intereses legítimos en la utilización de éstas. Si la propiedad intelectual se negociara por medio de un equilibrio de principios en lugar de ser gobernada por el juego del poder y del dinero que se suele observar a menudo, quizás sería posible llegar a un compromiso razonable."

1994: CADA VEZ MAS TEXTOS ESTAN DISPONIBLES EN LA WEB

= [Resumen]

A principios de los años 90, aparecen en línea las primeras versiones electrónicas de periódicos a través de servicios comerciales como America Online o CompuServe. Con la aparición del primer navegador a finales de 1993 y gracias al desarrollo rápido de la web que esto permite, numerosos "zines" (boletines) no comerciales empiezan a brotar, directamente en forma electrónica, y los órganos comerciales de prensa crean sus propias páginas web. También hay editores que deciden poner títulos de sus catálogos en la red, con acceso libre y gratuito, con la esperanza de ver aumentar así las ventas de las versiones impresas. La National Academy Press (NAP) es la primera editorial en tomar el riesgo, tan pronto como en 1994, y acaba ganando la apuesta. Sigue sus pasos la MIT Press (MIT: Massachusetts Institute of Technology) en 1995.

= E-zines

Los primeros títulos puramente electrónicos son obras cortas, inventariadas en la E-zine-list, una lista creada durante el verano de 1993 por John Labovitz. "Zine" es la abreviatura de "fanzine" o "magazine", y por lo general es obra de una persona o de un grupo pequeño. En cuanto al "e-zine" – contracción de "zine electrónico" – sólo se difunde por correo electrónico o en un sitio web. No suele contener publicidad, no tiene fines de lucro ni se dirige a una audiencia de masas.

¿Cómo nace la E-zine-list? En el historial del sitio web, John Labovitz relata que al principio, su objetivo es dar a conocer Crash, un zine en versión impresa del cual desea crear una versión electrónica. Se pone a buscar directorios, pero sólo encuentra el grupo de discusión Alt.zines, y archivos como The Well y The Etext Archives. Entonces se le ocurre crear un directorio organizado. Empieza con doce títulos clasificados manualmente con un programa de tratamiento de textos. Luego redacta su propia base de datos. En cuatro años, entre 1993 y 1997, ya no se trata de decenas sino de centenas de e-zines, y el mismo significado de la palabra e-zine se hace más amplio, para referirse a partir de entonces a cualquier tipo de publicación que haya sido editada por vía electrónica, aunque "exista aún un grupo original e independiente, minoritario, que sigue publicando lo que le dicta el corazón, más allá de los límites de lo que solemos llamar un e-zine". En el verano de 1998, la E-zine-list comprende 3.000 títulos.

= La prensa online

El desarrollo de la prensa en línea (en los años 90) es interesante porque prefigura el del libro en línea (en los años 2000).

A principios de los años 90, se pueden consultar las primeras ediciones electrónicas de periódicos a través de servicios comerciales como America Online o CompuServe. Tras la aparición del primer navegador a finales de 1993 y gracias al crecimiento rápido de la web que resulta de ello, los órganos de prensa empiezan a crear sus propios sitios web.

En el Reino Unido, el Times y el Sunday Times deciden crear un sitio web común llamado Times Online, que ofrece incluso la posibilidad de generar una edición personalizada.

En los Estados Unidos, la versión online del Wall Street Journal no es gratuita pero logra atraer a 100.000 suscriptores en 1998. En cambio la suscripción es gratuita para leer el New York Times en línea. En cuanto al Washington Post, propone las noticias del día en línea y numerosos artículos archivados, con imágenes, sonido y vídeos. Pathfinder (rebautizado más adelante Time) es el sitio web del grupo Time-Warner, que edita las revistas Time Magazine, Sports Illustrated, Fortune, People, Southern Living, Money, Sunset, etc. En este sitio web se pueden leer artículos "caseros", realizando una búsqueda por fecha o por tema. Y por supuesto también está presente en la web la revista Wired, primera revista impresa enteramente dedicada a la cibercultura, lanzada en California en 1992.

A partir de febrero de 1995, se inaugura el primer sitio web de un periódico impreso francés, el del mensual Le Monde diplomatique. Este sitio se estrenó con ocasión del foro de imágenes Imagina, y fue elaborado en el marco de un proyecto experimental con el Instituto nacional de audiovisual (INA: Institut national de l’audiovisuel). Facilita acceso al conjunto de los artículos desde enero de 1994, clasificados por fecha, por tema y por país. La integralidad del último número publicado se puede consultar gratuitamente durante dos semanas después de su fecha de publicación. Un foro de discusión permite al periódico mantener un diálogo con sus lectores.

A finales de 1995, el diario francés Libération también crea su propio sitio web, poco después del lanzamiento del "Cahier Multimédia", un cuaderno semanal impreso incluido en la edición del jueves. El sitio presenta la portada del diario, la sección Multimedia (que reúne los artículos del "Cahier Multimédia" y los informes de los cuadernos anteriores), el "Cahier Livres" (Libros) junto con el primer capítulo de las novedades seleccionadas por el diario, y muchas más secciones. La sección Multimedia es rebautizada más adelante Numériques (Digitales).

El sitio web del diario francés Le Monde se estrena en 1996. Presenta informes en línea, la portada en versión gráfica a partir de las 13.00, la integralidad del periódico antes de las 17.00, la actualidad en colaboración con la AFP (Agence France-Presse), y secciones relativas a la Bolsa, los libros, el mundo multimedia y el deporte. En 1998, el periódico online completo cuesta 5 FF (0,76 euros) mientras que la edición impresa cuesta 7,50 FF (1,15 euros). Los artículos del suplemento semanal impreso "Télévision-Radio-Multimédia" que tratan del multimedia están disponibles gratuitamente en línea en la sección Multimedia, rebautizada después "Nouvelles Technologies" (Nuevas Tecnologías).

L’Humanité es el primer diario francés en ofrecer libre acceso a la versión integral del periódico en la web. Clasificados por secciones, los artículos están disponibles sobre las 10.00 o las 11.00 de la mañana, excepto el número del sábado, disponible en línea sólo a partir del lunes siguiente. Todos los artículos se archivan en el mismo sitio web.

La prensa regional también está bien representada en la web, por ejemplo Dernières nouvelles d’Alsace (en el este de Francia) y Ouest- France (en el oeste de Francia).

Lanzado en septiembre de 1995, el sitio web de Dernières nouvelles d’Alsace propone la edición del día en versión integral, así como información práctica: cotizaciones en Bolsa, cálculo de los impuestos, etc., con 5.500 visitas diarias en junio de 1998. Ofrece también una edición abreviada en alemán.

El diario Ouest-France aparece en línea en julio de 1996. Primero el sitio web se llamaba France-Ouest, pero fue renombrado más adelante Ouest-France, o sea como el mismo diario.

¿Qué clase de repercusiones tiene el internet para los periodistas? Según Bernard Boudic, responsable editorial del sitio web de Ouest- France, "todavía son leves (en junio de 1998). Hace poco que podemos ofrecerles a todos acceso al internet (en la redacción del Ouest-France hay 370 periodistas repartidos entre 60 oficinas de redacción, 12 provincias… no resulta tan sencillo). Algunos utilizan el internet para la mensajería electrónica (correo interno o externo, recepción de textos de los corresponsales desde el extranjero, envío de diversos archivos) y como fuente de información. Pero esta práctica aún necesita extenderse y generalizarse. Por supuesto, reflexionamos también sobre la escritura multimedia y su retroacción sobre la escritura impresa, discutimos de los cambios en las costumbres de nuestros lectores, etc. (…)

El internet es a la vez una amenaza y una suerte. Una amenaza que pesa sobre el documento impreso, no cabe duda: el internet capta la publicidad y los anuncios por palabras, influye en los reflejos de los lectores, provoca un progresivo desinterés del público por las versiones impresas. También es peligroso por la competencia que representa un medio de comunicación gratis, y a disposición de cualquier persona deseosa de difundir información propia… Pero también es una oportunidad para aceptar retos, y rejuvenecer la prensa impresa."

Estos temas vuelven a surgir unos años más tarde cuando nace el libro digital: relación más tenue entre autor y lectores, necesidad de una formación técnica, versión de pago y/o versión gratuita, versión digital y/o versión impresa, etc.

= Libros gratuitos / de pago

La cuestión es saber si la publicación gratuita de un libro perjudica o no las ventas de la versión impresa. La National Academy Press (NAP) es la primera editorial en tomar semejante riesgo en los Estados Unidos, ya en 1994, y acaba ganando la apuesta.

"A primera vista, aquello no parece lógico", escribe Beth Berselli, una periodista del Washington Post, en un artículo de noviembre de 1997. "Un editor de Washington, la National Academy Press (NAP) vio sus ventas aumentar en un 17% en un año tras haber publicado en el internet 700 títulos de su catálogo actual, permitiendo así a cualquier persona leer gratuitamente sus libros. ¿Quién dijo que ya nadie compraría la vaca si la leche se distribuía gratuitamente?"

Luego una política como ésta, atípica, parece dar sus frutos. La National Academy Press (que a continuación se convertiría en la National Academies Press) es un editor universitario que publica unos 200 libros al año, esencialmente libros científicos y técnicos, y manuales de medicina. En 1994, decide poner en acceso libre en la web el texto integral de cientos de libros, para que los lectores los puedan "hojear" en pantalla antes de decidir comprarlos o no, así como lo harían en una librería. La NAP es el primer editor que apuesta por este proyecto, una iniciativa aclamada por las demás editoriales, aunque sin embargo seguían dudando en lanzarse también a la aventura, por tres motivos: los gastos excesivos generados por la puesta en línea de miles de páginas, los problemas de derechos de autor, y una "competencia" que juzgan perjudicial para la venta de estos libros.

En el caso de la NAP, fueron los mismos autores quienes pidieron que sus libros aparecieran en el sitio web, para dar a conocer su obra. Para la NAP, la web representa un nuevo instrumento de marketing para hacer frente a las 50.000 obras publicadas cada año en los Estados Unidos. Se concede un descuento de 20% sobre cualquier pedido realizado en línea. La presencia de estos libros en la web provoca también un aumento de las ventas telefónicas. En 1998, el sitio web de la NAP ofrece unos mil títulos en versión integral. La solución por la que optó la NAP también fue adoptada a partir de 1995 por la MIT Press. Fue un éxito: en poco tiempo se duplicaron las ventas de los títulos disponibles en versión integral en la web.

1995: AMAZON.COM ES LA PRIMERA GRAN LIBRERIA ONLINE

= [Resumen]

En julio de 1995, Jeff Bezos funda en Seattle (Estados Unidos) la librería online Amazon.com, futuro gigante del comercio electrónico, a la que el público acabaría llamando simplemente "Amazon". Amazon empieza con diez empleados y con tres millones de artículos a la venta. Cinco años más tarde, en noviembre de 2000, la sociedad cuenta con 7.500 empleados, 28 millones de artículos, 23 millones de clientes y cuatro filiales: en el Reino Unido (inaugurada en octubre de 1998), en Alemania (inaugurada en la misma fecha), en Francia (en agosto de 2000) y en Japón (en noviembre de 2000). La quinta filial abre sus puertas en Canadá (en junio de 2002), y a continuación la sexta, Joyo, en China (en septiembre de 2004). Al llegar el 3er trimestre de 2003, la sociedad obtiene beneficios por primera vez en su historia. Presente en siete países y habiéndose convertido ya en una referencia mundial para el comercio online (junto con eBay), Amazon celebra sus diez años de existencia en julio de 2005, con 9.000 empleados y 41 millones de clientes.

= En los Estados Unidos

# Primeros pasos

A mediados de los años 90 nacen nuevas librerías directamente en la web. Carecen de paredes, de escaparates, e incluso de rótulo en la calle. Realizan todas sus transacciones a través del internet. Es el caso de Amazon.com, que abre sus puertas "virtuales" en julio de 1995 bajo la batuta de Jeff Bezos, con un catálogo de tres millones de libros y diez empleados basados en Seattle, en la costa oeste de los Estados Unidos.

Quince meses antes, en la primavera de 1994, Jeff Bezos realiza un estudio de mercado para determinar cuál es el mejor "producto" para poner a la venta en el internet. Su lista incluye veinte productos mercantiles, entre los cuales figuran la ropa y las herramientas de jardinería. Los cinco primeros del listado resultan ser los libros, los CD, los videos, los softwares y el material informático.

"He utilizado una serie de criterios para evaluar el potencial de cada producto", relata Jeff Bezos en 1997 en el kit de prensa de Amazon. "El primer criterio fue el tamaño de los mercados existentes. Me he percatado de que la venta de libros representaba un mercado global de 82 millardos de dólares US. El segundo criterio fue el tema del precio. Yo quería un producto barato. Mi razonamiento era el siguiente: ya que ésta sería la primera compra que la gente iba a realizar en línea, el precio había de ser módico. El tercer criterio fue la variedad de artículos que se podría proponer a los clientes: había tres millones de títulos para los libros mientras que sólo había 300.000 títulos para los CD, por ejemplo."

# Expansión

Durante la primavera de 1997, Amazon decide inspirarse del sistema de "asociados" en línea lanzado unos meses antes por la gran librería online británica Internet Bookshop. Cualquier persona que posea un sitio web puede vender libros que pertenecen al catálogo de Amazon cobrando un porcentaje de 15% sobre las ventas. El "asociado" selecciona los títulos del catálogo que le interesan en función de sus centros de interés, y redacta sus propios resúmenes. Amazon recibe los pedidos por su intermedio, envía los libros, redacta las facturas, y le envía un informe semanal de actividad junto con el pago correspondiente. En la primavera de 1998, la red de Amazon cuenta con más de 30.000 sitios web asociados.

Por la misma fecha, además de libros, es posible encontrar en Amazon CD, DVD, juegos informáticos, etc., con un catálogo que parece por lo menos diez veces más amplio que el de las grandes cadenas de supermercados. Se puede consultar el catálogo en la pantalla, leer los resúmenes de los libros escogidos o incluso fragmentos de éstos, y luego hacer un pedido en línea. El contenido editorial del sitio es muy atractivo, cambia a diario y pretende ser una revista literaria en línea, con consejos de lectura, artículos de fondo redactados por periodistas famosos (quienes anteriormente han trabajado para la prensa impresa), entrevistas con autores y comentarios de lectores.

Analistas siguen de cerca la evolución rápida de Amazon – innovadora de un nuevo modelo económico – y su popularidad con un público que poco a poco se va acostumbrando a la compra en línea. En 1998, con 1,5 millón de clientes en 160 países y una muy buena imagen pública, Amazon empieza a ser citada como un símbolo de éxito en el mundo del cibercomercio. Aunque la empresa siga siendo deficitaria, la cotización en bolsa de Amazon se dispara cuando sale a la Bolsa de Nueva York en mayo de 1997.

Antes de consolidar definitivamente su supremacía nacional, Amazon.com se lanza en una guerra de precios contra Barnes & Noble.com, su principal rival en los Estados Unidos, para mayor alegría de los clientes que aprovechan esta carrera de rebajas para ahorrar entre 20 y 40% del precio de algunos libros. A diferencia de Amazon, exclusivamente "virtual ", la librería online Barnes & Noble.com, lanzada en mayo de 1997, se apoya en la gran cadena de librerías "tradicionales" Barnes & Noble (B&N), con 480 librerías diseminadas en 48 de los 50 Estados del país. Barnes & Noble.com está lanzado en cooperación con Bertelsmann, gigante alemana de los media, pero acaba comprando la porción detenida por Bertelsmann (36,8%) en julio de 2003, por 164 millones de dólares US.

= En Europa

Amazon aparece en Europa en octubre de 1998, con la implantación simultánea de sus dos primeras filiales en Alemania y en el Reino Unido.

En agosto de 2000, Amazon tiene 1,8 millón de clientes en el Reino Unido, 1,2 millón de clientes en Alemania y unos cientos de miles de clientes en Francia. En la misma fecha Amazon abre su tercera filial europea, Amazon France, que propone libros, música, DVD y videos (y a partir de junio de 2001, software y videojuegos), y un plazo de entrega inferior a 48 horas. En 2000 la venta de libros en línea en Francia no representa más de 0,5% del mercado del libro, contra 5,4% en los Estados Unidos.

El lanzamiento de Amazon France se prepara en el mayor secreto y sólo se hace público el 23 de agosto del año 2000. Con unos cien empleados – de los cuales algunos han viajado a Seattle (Estados Unidos) para recibir formación en la sede del grupo – la filial francesa instala sus servicios de administración, servicios técnicos y de marketing en Guyancourt (cerca de París). Su servicio de distribución se ubica en Boigny-sur-Bionne (cerca de Orléans, al sur de París) y su servicio de atención al cliente en La Haya (Países Bajos), en previsión de una futura expansión de Amazon en Europa.

Amazon France tiene por lo menos cuatro rivales notables en Francia: Fnac.com, Alapage, Chapitre.com y BOL.fr. Fnac.com se apoya en una red de librerías Fnac que pertenecen al grupo Pinault-Printemps-Redoute. Están diseminadas por todo el territorio francés y también presentes en algunos otros países europeos. Alapage, librería online fundada en 1996 por Patrice Magnard, se junta con el grupo France Télécom en septiembre de 1999, y en julio de 2000 se convierte en una filial de Wanadoo, el proveedor de acceso a internet de France Télécom. Chapitre.com es une librería online independiente creada en 1997 por Juan Pirlot de Corbion. BOL.fr es la sucursal francesa de BOL.com (BOL: Bertelsmann On Line), lanzada en agosto de 1999 por la multinational alemana Bertelsmann en cooperación con la multinacional francesa Vivendi.

Un mes después del lanzamiento de su sitio web Amazon.fr en agosto de 2000, Amazon France ocupa el segundo lugar en ranking de sitios web de bienes culturales franceses. Según las cifras publicadas el 24 de octubre de 2000 por Media Metrix Europe, una sociedad de encuestas de audiencia de uso del internet, Amazon.fr recibió 217.000 visitas únicas en septiembre de 2000, clasificándose justo delante de Alapage.com (209.000 visitas únicas), pero muy lejos detrás de Fnac.com (401.000 visitas únicas). Después vienen Cdiscount.com (115.000 visitas) y BOL.fr (74.000 visitas).

A diferencia de sus homólogos angloamericanos en los Estados Unidos y el Reino Unido, las librerías online francesas no pueden permitirse descuentos sustanciales, porque el precio del libro no es libre. La ley francesa sobre el precio único del libro - llamada ley Lang -, según la cual los descuentos no pueden exceder el 5% del precio del libro, no les deja más que un margen de maniobra estrecho. Pero las librerías online están optimistas en cuanto a las perspectivas del mercado francófono internacional. A partir de 1997, se observa que parte de los pedidos proviene del extranjero, por ejemplo 10% para Fnac.com desde 1997.

Para contestar las preguntas de la AFP (Agence France-Presse) sobre la ley Lang durante una entrevista, Denis Terrien, presidente de Amazon France (hasta mayo de 2001), declara en agosto de 2000: "Nuestra experiencia en Alemania, donde el precio del libro es fijo, nos enseña que el precio no es lo más importante a la hora de realizar compra. Lo que importa es el valor del servicio que se añade. En Amazon proponemos una multitud de servicios adicionales. Primero hay mucho para escoger pues vendemos todos los productos culturales franceses. Tenemos un buscador muy eficaz. En cuanto al catálogo musical, somos los únicos en proponer una búsqueda por título de canción en nuestro sitio web. Además del la especificidad de nuestro contenido editorial, que nos ubica entre tienda y revista, nuestro servicio de asistencia al cliente está abierto 24h/24 7días/7, y esto es algo único en el mercado francés. Por último, otra especificidad de Amazon es que respetamos nuestros compromisos de entrega. Uno de nuestros objetivos es tener más del 90% de nuestros productos en existencias."

Para mucha gente, el modelo económico de Amazon es de admirar. No obstante tiene inconvenientes en términos de gestión del personal, con contratos de trabajo precarios, salarios bajos y condiciones de trabajo que dejan mucho que desear.

A pesar de la discreción de Amazon France sobre las condiciones de trabajo del personal, los problemas empiezan a divulgarse. En noviembre de 2000, el Prewitt Organizing Fund y el sindicato SUD-PTT Loire Atlantique lanzan una acción de sensibilización de los empleados de Amazon France para que éstos obtengan mejores condiciones de trabajo y sueldos más altos. Se reúnen con unos cincuenta empleados que trabajan en el centro de distribución de Boigny-sur-Bionne. SUD-PTT denuncia en un comunicado "unas condiciones de trabajo degradadas, la flexibilidad de horario, y el recurso a contratos precarios en temporadas de alta demanda, salarios bajísimos, y garantías sociales ínfimas". Se lleva a cabo una acción similar en Alemania y en Gran Bretaña. Patrick Moran, responsable del Prewitt Organizing Fund, proyecta constituir una alianza de empleados de la nueva economía, bajo el nombre de Alliance of New Economy Workers. Amazon se limita a reiterar en documentos internos la inutilidad de formar sindicatos en el seno de la empresa.

A finales de enero de 2001, Amazon, que emplea a 1.800 personas en Europa, anuncia una reducción del 15% en el personal y la cierre del servicio de atención al cliente en La Haya (Países Bajos). Los 240 empleados de este servicio son transferidos a los dos otros servicios europeos de atención al cliente, en Slough (Reino Unido) y en Regensberg (Alemania).

= Por el mundo

Durante un coloquio internacional sobre las tecnologías de la información en julio de 2000 en Tokyo, Jeff Bezos anuncia su intención de implantar Amazon en Japón, ya que la clientela japonesa es el segundo grupo de clientes extranjeros, después de los europeos. Insiste también en que este país representa un mercado de fuerte potencial, con precios inmobiliarios altos que se repercutan sobre los precios de los bienes y servicios, hasta tal punto que la compra online sale más barata que la compra tradicional. Además la alta densidad de población facilita la multiplicación de entregas a domicilio, que salen muy baratas.

Se inaugura un centro de llamadas en agosto de 2000 en la ciudad de Sapporo, en la isla de Hokkaido. La filial japonesa inicia sus actividades tres meses más tarde, en noviembre de 2000.

Amazon Japón abre sus puertas como cuarta filial del gigante estadounidense y primera filial fuera de Europa, con un catálogo de 1,1 millón de títulos en japonés y 600.000 títulos en inglés. Para reducir los plazos de entrega y proponer plazos de 24 a 48 horas en lugar de seis semanas – es decir el tiempo necesario para enviar los libros desde los Estados Unidos – se crea un centro de distribución de 15.800 m2 en Ichikawa, al este de Tokyo.

En noviembre de 2000, la sociedad cuenta en total con 7.500 empleados, 28 millones de artículos y 23 millones de clientes, contando la casa madre (Estados Unidos) y sus cuatro filiales (Reino Unido, Alemania, Francia, Japón).

En la misma fecha, Amazon anuncia su intención de penetrar en el mercado francófono en Canadá, y de lanzar una sección canadiense francesa con venta de libros, música y películas (VHS y DVD). La sociedad empieza a contratar personal francófono conocedor del mercado canadiense. Así pues Amazon Canadá, la quinta filial de la sociedad, ve la luz en junio de 2002, con un sitio web bilingüe inglés-francés.

También en noviembre de 2000, Amazon estrena su librería digital, con 1.000 ebooks (libros digitales) disponibles al principio, y prevé un rápido aumento de las existencias durante los meses siguientes.

Pero el papel no ha muerto, ni mucho menos: incluso es útil para el marketing de una gran librería online. En previsión de las fiestas del año 2000, Amazon envía un catálogo impreso a 10 millones de clientes, como ya lo había hecho el año anterior.

El año 2001 marca un giro en las actividades de Amazon, porque tiene que enfrentarse con los sobresaltos provocados por la "nueva" economía y afectando a todas las empresas de internet. A causa del déficit del cuarto trimestre de 2000, Amazon decide reducir sus efectivos en un 15%, lo que se concretiza con el despido de 1.300 personas en los Estados Unidos y de 270 personas en Europa a finales de enero de 2001. Amazon opta por una mayor diversificación de sus productos y decide vender ya no sólo libros, videos, CD y software, sino también productos de salud, juegos, aparatos electrónicos, utensilios de cocina y herramientas de jardinería. En noviembre de 2001, la venta de libros, discos y videos ya no representa más del 58% del volumen de negocios global, el cual se eleva a 4 millardos de dólares US, con 29 millones de clientes.

Amazon empieza a obtener beneficios por primera vez en su historia al llegar el tercer trimestre de 2003.

En octubre de 2003, Amazon lanza un servicio de búsqueda en texto completo (Busca dentro del libro - Search Inside the Book), tras escanear el texto integral de 120.000 títulos, una cifra que no tardará en crecer rápidamente. Amazon lanza también su propio buscador, el A9.com.

Abre una sexta filial en China - bautizada Joyo - en septiembre de 2004.

En 2004, el beneficio neto de Amazon – un 45% del cual proviene de sus seis filiales – se eleva a 588 millones de dólares US, y su volumen de negocios a 6,9 millardos de dólares.

Cuando Amazon celebra sus diez años de existencia en julio de 2005, está presente en siete países (Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, Japón, China) y se ha convertido en una referencia mundial del comercio online, con 9.000 empleados y 41 millones de clientes atraídos por el bajo precio de sus productos culturales, high- tech y demás y por el plazo de entrega que no excede las 48 horas en los países donde existe una plataforma Amazon.

Amazon también vende cada vez más ebooks (libros digitales). En noviembre de 2007 lanza el Kindle, su propio lector de ebooks, con un catálogo de 80.000 ebooks. Se venden 538.000 lectores en 2008. Amazon lanza una nueva versión del Kindle, el Kindle 2, en febrero de 2009, con un catálogo de 230.000 ebooks.

= ¿Y las pequeñas librerías?

¿Qué pasará con las pequeñas librerías, tanto generales como especializadas? Intentan sobrevivir como pueden, con recursos limitados, como la librería Ulysse, ubicada en la isla Saint-Louis, en el corazón de París, pero sin hacerse demasiadas ilusiones acerca del huracán que se las está llevando por delante.

Creada en 1971 por Catherine Domain, es la librería más antigua del mundo dedicada exclusivamente al viaje, con 20.000 libros, cartas y revistas nuevos y antiguos. Catherine es miembro del Sindicato nacional francés de las librerías antiguas y modernas (SLAM: Syndicat national de la librairie ancienne et moderne), del Club de los exploradores (Club des explorateurs) y del Club internacional de los grandes viajeros (Club international des grands voyageurs).

Catherine ha viajado mucho, a muchos países – unos 140 –, incluso a veces en condiciones difíciles. En 1999, se lanzó en un viaje virtual mucho más difícil, creando su propio sitio web, aunque no sabía nada de ordenadores. Catherine explica en noviembre de 2000: "Mi sitio web está en estado embrionario y en construcción. Quiero que se parezca a mi librería, que sea un lugar de encuentro antes de ser un lugar comercial. El internet me pone los pelos de punta, me quita mucho tiempo y no me trae ningún beneficio, pero esto no me molesta…"

Catherine es pesimista respecto al futuro de las pequeñas librerías como la suya. "El internet mata las librerías especializadas. Esperando a que me devore, yo uso el internet como medio para atraer a los clientes hasta mi casa, ¡y también con intención de encontrar libros para aquéllos que aún no tienen el internet en casa! Pero la verdad es que no tengo mucha esperanza…"

1996: ALGUNOS EDITORES SE LANZAN AL INTERNET

= [Resumen]

A partir de 1996, la edición electrónica se labra un camino junto a la edición tradicional, gracias a las ventajas que ofrece: permite evitar existencias y reducir el coste de funcionamiento, y la difusión resulta más fácil. Algunos editores tradicionales empiezan a vender sus títulos en línea, mientras algunos editores electrónicos van comercializando las versiones digitalizadas de libros. Libreros digitales deciden vender versiones digitalizadas de libros publicados por editores asociados, sin hablar de los autores que optan por autoeditar sus escritos en la web o promover por cuenta propia las obras que ya han publicado, ni de las nuevas plataformas de edición literaria que se encargan de revelar nuevos talentos. Cabe preguntarse si, a largo plazo, la edición digital podrá dar una nueva juventud a la estructura editorial.

= Editores electrónicos

# Editel

En abril de 1995, Pierre François Gagnon, poeta y ensayista quebequense, decide recurrir a la tecnología digital para la recepción de textos, su almacenamiento y su difusión. Crea entonces Editel, el primer sitio web de autoedición colectiva en lengua francesa.

En julio de 2000, cuenta lo siguiente: "En realidad, todo el mundo sabe – o debería saber – que el primer sitio web de edición en línea comercial fue CyLibris (creado en agosto de 1996), y que ésto fue precedido tiempo atrás, en la primavera de 1995, por nadie menos que Editel, el pionero por excelencia en este ámbito, aunque hasta ahora hayamos tenido que limitarnos a una acción simbólica colectiva, por falta de medios para que el proyecto resultara en un modelo de comercio en línea verdaderamente viable y accesible (…). Actualmente nuestro equipo se compone de tres mosqueteros (Pierre François Gagnon, Jacques Massacrier y Mostafa Benhamza); intentamos desarrollar el contenido original e inédito del webzine literario – un regalo de los autores caseros a su lectorado – que seguirá sirviendo de fachada de animación gratuita para potenciales actividades de edición en línea de pago, en cuanto dispongamos de los medios técnicos y financieros necesarios. ¿Será posible seguir soñando con la democracia económica?" Editel cesa su actividad editorial en 2005.

# CyLibris

Fundada por Olivier Gainon en agosto de 1996, la editorial CyLibris (de "Cy", cyber y "Libris", libro), basada en París, es la pionera francesa en materia de edición electrónica comercial. De hecho CyLibris es la primera editorial en utilizar el internet y el sistema digital para publicar a nuevos autores literarios y a algunos autores confirmados, que practican géneros diversos: literatura general, novela policíaca, ciencia ficción, teatro y poesía. Los libros se venden únicamente en la web, se imprimen a petición del usuario y se envían directamente al cliente, evitando así existencias e intermediarios. Algunos fragmentos se pueden descargar libremente.

Durante su primer trimestre de actividad, CyLibris firma contratos con trece autores. En el año 2000, CyLibris suma un promedio de 15.000 visitas mensuales a su sitio web, ha vendido 3.500 libros en total – impresos y digitales – y el balance financiario del año 1999 resulta equilibrado. En 2001, algunos títulos también se venden en versión impresa gracias a una red de librerías asociadas, como la Fnac, y en versión digital por intermedio de Mobipocket y Numilog, para ser leídos en un ordenador o en una PDA. En 2003, el catálogo de CyLibris comprende unos cincuenta títulos.

Olivier Gainon explica en diciembre de 2000: "CyLibris ha sido creada primero con la idea de especializarse en un sector preciso que en nuestra opinión los otros editores no han sabido cubrir bien: la publicación de primeras obras, o sea obras de autores principiantes. Al fin y al cabo, lo que nos interesa es aquella literatura que no puede encontrar su lugar dentro del circuito tradicional: no sólo las primeras obras, sino también los textos atípicos, inclasificables o en desfase con los gustos y las modas literarias dominantes. Lo que nos tranquiliza, es que ya hemos logrado algunos éxitos editoriales: el gran premio de la Sociedad de literatos (SGDL: Société des gens de lettres) en 1999 para el libro 'La Toile' (La Tela) de Jean-Pierre Balpe, el Premio de lítotes (Prix de la litote) para 'Willer ou la trahison' (Willer o la traición) de Jérôme Olinon en 2000, etc. Este tarea de 'desbrozador' es original de por sí en el mundo editorial, pero lo que hace que CyLibris se pueda considerar un editor atípico, es sobre todo su modo de funcionamiento.

Creada a partir de 1996 en torno al internet, CyLibris quiso evitar las obligaciones impuestas por la edición tradicional gracias a dos innovaciones: la venta directa a través de un sitio web comercial en el internet y, unida a ésta, la impresión digital de 'flujo tenso'. Esta solución permitía esquivar las dos barreras características del mundo editorial: los costes de impresión (y de almacenamiento), y las exigencias de la distribución. Nuestro sistema gestionaba entonces flujos físicos: recepción del pedido por internet, impresión del libro encargado, envío por correo. Debo precisar que la impresión la subcontratamos a impresores digitales, por lo cual la calidad de nuestros libros es equiparable a la que ofrece el offset, y el precio también. Nuestro sistema no es ni más caro, ni de una calidad inferior; obedece a una economía diferente que a largo plazo, en nuestra opinión, probablemente acabará generalizándose."

¿En qué consiste entonces la actividad de un editor electrónico? "Yo diría que mi actividad es doble, explica Olivier. Por una parte hago lo mismo que un editor tradicional a la hora de seleccionar manuscritos y luego retocarlos (yo me ocupo directamente de la colección de ciencia ficción), pero también se trata de elegir las maquetas, gestionar las relaciones con los prestadores de servicios, etc. Por otro lado, gran parte de nuestra actividad se concentra en el internet: lo que buscamos es optimizar el sitio web de CyLibris y poner en marcha una estrategia de cooperaciones que pueda permitir a CyLibris alcanzar la visibilidad de la que a veces carece. Por último, represento a CyLibris en el Sindicato nacional de la edición (SNE: Syndicat national de l'édition, del que CyLibris forma parte desde la primavera de 2000). Hoy CyLibris es una estructura pequeña. Ha encontrado su lugar en el mundo editorial, pero su economía en el internet aún es frágil. Queremos que la sociedad sea perenne y rentable, y nos eforzamos por alcanzar este objetivo."

El sitio web también pretende servir de encrucijada para los pequeños editores. Facilita información práctica a los autores en ciernes: cómo enviar un manuscrito a un editor, qué se debe incluir en un contrato editorial, cómo proteger sus manuscritos, cómo probar suerte en las revistas o certámenes literarios, etc.

En mayo de 1999, el equipo de CyLibris lanza CyLibris Infos, una carta de información electrónica gratuita cuyo objetivo no es en prioridad promover los libros del editor sino presentar la actualidad de la edición francófona. La carta es redactada a propósito en un estilo disonante, a menudo humorístico, y hasta corrosivo. Se publica primero mensualmente, y luego dos veces al mes a partir de febrero de 2000. Cuenta con 565 suscriptores en octubre de 2000. La carta cambia de nombre en febrero de 2001 para convertirse en Edition-actu, que cuenta con 1.500 suscriptores en 2003, pero luego es sustituida por el blog de CyLibris. CyLibris cesa su actividad editorial en 2007.

# Ediciones 00h00

Las ediciones 00h00 (que se pronuncia "zéro heure") también son pioneras en materia de edición electrónica comercial. Aparecen en mayo de 1998, poco menos de dos años después de CyLibris. Pero el campo de investigación de 00h00 es un poco diferente. Se trata del primer editor en línea. Su actividad consiste en vender libros digitales vía el internet – y no libros impresos como lo hacía CyLibris. En 2000, las versiones digitales (en formato PDF) representan un 85% de las ventas, y el 15% son versiones impresas a petición del cliente, un servicio que el editor facilita en su totalidad.

00h00 fue fundada por Jean-Pierre Arbon y Bruno de Sa Moreira, respectivamente el antiguo director general de Flammarion y al antiguo director de Flammarion Multimédia. "Hoy mi actividad profesional está basada al 100% en el internet, explica Bruno de Sa Moreira en julio de 1998. El cambio no ha ocurrido radicalmente, sino que ha sido progresivo (audiovisual primero, luego multimedia, y finalmente internet). (…) La gestación del proyecto duró un año: brainstorming, factibilidad, creación de la sociedad e instalación financiera, desarrollo técnico del sitio web e informática editorial, elaboración y producción de los textos y preparación del catálogo para la inauguración. (…) Al optar por el internet tomamos riesgos, pero me parece que este medio de comunicación puede popularizarse con facilidad, porque los terminales de internet suelen ser más fáciles de usar que los de un microordenador."

En 1999 se podía leer en el sitio web de 00h00: "La creación de 00h00 marca el verdadero punto de partida de la edición en línea. De hecho es la primera vez en el mundo que se contempla la publicación de textos en formato digital en un sitio web comercial, y que una empresa propone a los actores tradicionales del mundo editorial (autores y editores) unir fuerzas con ella para abrir en la red una nueva ventana de explotación de los derechos. Los textos propuestos por 00h00 son inéditos, o bien textos que han pasado ya al dominio público, o que están bajo copyright y cuyos derechos en línea han sido negociados con sus derechohabientes. (…) Con la edición en línea probablemente se vislumbra lo que será la edición del siglo XXI. Esta idea de origen, de nueva partida es la que se expresa en el nombre de marca 00h00. (…) El internet es un lugar sin pasado, donde lo que uno hace no se evalúa en relación con una tradición. En este espacio hay que inventar nuevas maneras de hacer las cosas. (…) El éxito de la edición en línea no dependerá sólo de las elecciones de los editores: dependerá también de la capacidad de éstos para proponer enfoques nuevos, que se apoyen tanto en los lectores como en los textos, en las lecturas tanto como en la escritura, y para que cualquier persona pueda percibir de inmediato que una aventura nueva ha comenzado."

Las colecciones son diversas: textos inéditos, teatro clásico francés, cuentos y relatos fantásticos, cuentos y relatos filosóficos, recuerdos y memorias, filosofía clásica, realismo y naturalismo, cibercultura, novelas infantiles, novelas de amor, cuentos y novelas de aventuras. La búsqueda se puede realizar por autor, por título y por género. Para cada libro, hay una descripción corta, y otra pormenorizada, una tabla de materias y una breve presentación del autor. Luego se van añadiendo los comentarios de los lectores. De este modo no hay existencias, ni obligaciones materiales para la distribución, pero sí existe un vínculo directo con el lector y entre los lectores. En el sitio web, los internautas/lectores que lo desean pueden crear su espacio personal para redactar ahí sus comentarios, participar en foros o recomendar enlaces hacia otros sitios web. Pueden suscribirse a la carta de información de 00h00 para mantenerse informados de las novedades. El editor produce también videoclips literarios para presentar las obras publicadas.

En 2000, el catálogo comprende 600 títulos, entre los cuales figuran unas cien obras originales y algunas reediciones electrónicas de obras publicadas por otros editores. Las obras originales se reparten en varias colecciones: nuevas escrituras interactivas e hipertextuales, primeras novelas, documentos de actualidad, estudios sobre las NTIC (nuevas tecnologías de información y comunicación), coediciones en colaboración con editores tradicionales o grandes instituciones. El pago se realiza en línea gracias a un sistema segurizado. Los que desconfían del pago online también pueden pagar con tarjeta (envío por fax) o con un cheque (envío por correo postal).

En septiembre de 2000, la sociedad Gemstar-TV Guide International (Estados Unidos), especialista de productos y servicios digitales dirigidos a los media, procede a la recompra de 00h00. Algunos meses antes, en enero de 2000, Gemstar compró las dos sociedades californianas que habían lanzado los primeros lectores de ebooks, a saber NuvoMedia, creadora del Rocket eBook, y SoftBook Press, creadora del SoftBook Reader.

Según un comunicado de Henry Yuen, presidente de Gemstar, "la habilidad editorial de la que dispone 00h00 y la capacidad de innovación y de creatividad que ha demostrado son lo que necesita Gemstar para convertirse en un actor principal de la nueva edad de la edición digital en la que ha entrado Europa."

La comunidad francófona no ve con muy buenos ojos esta recompra, ya que precisamente la globalización del sector editorial parece poco compatible con la innovación y la creatividad.

Apenas tres años más tarde, en junio de 2003, 00h00 abandona definitivamente su actividad, y Gemstar abandona definitivamente su sección eBook y sus lectores electrónicos.

Sobrevive sin embargo el recuerdo de esta hermosa aventura. En octubre de 2006, Jean-Pierre Arbon, quien entre tanto se ha hecho cantante, cuenta en su propio sitio web: "Yo había fundado, junto con Bruno de Sa Moreira, una editorial de un género nuevo, la primera del mundo en lanzarse a la aventura de la edición online a gran escala. Todo quedaba por hacer, por inventar. La edición digital era terra incognita: había que explorar, que desbrozar."

= Editores tradicionales

# Un ejemplo: Le Choucas

La editorial Le Choucas, especializada en novelas policíacas, literatura, libros de fotos y de arte, fue fundada en 1992 por Nicolas y Suzanne Pewny. Por aquellos tiempos ellos eran libreros en Saboya (en el sureste de Francia).

En junio de 1998, Nicolas Pewny cuenta: "El sitio web de la editorial Le Choucas se creó a finales de noviembre de 1996. Al enterarme de las posibilidades que ofrecía el internet, me prometí que lo antes posible dispondríamos de un sitio web. Pero el problema era el siguiente: no teníamos presupuesto suficiente para delegar su construcción a un profesional. Entonces, a costa de numerosas noches de desvelo, acabé creando yo mismo el sitio web y lo mandé referenciar (no fue ésta la parte más sencilla). Luego el sitio web se desarrolló a medida que iba profundizando mis conocimientos en este campo (que por cierto siguen siendo bastante modestos), y poco a poco empecé a ser conocido, incluso fuera de Francia y de Europa.

El cambio que introdujo el internet en nuestra vida profesional fue considerable. Somos una pequeña editorial instalada lejos de la capital. En muy poco tiempo, gracias al internet, hemos llegado a ser conocidos en un perímetro que yo no me hubiera imaginado nunca. Incluso los medios de comunicación 'clásicos' nos abrieron un poco sus puertas gracias a nuestro sitio web. Los manuscritos afluían por correo electrónico. De esta manera hemos editado a dos autores quebequenses (Fernand Héroux y Liz Morency, autores de 'Affaire de coeurs' (Asunto de corazones), publicado en septiembre de 1997). Muchos libros se crean (correcciones, ilustraciones, envío de documentos al impresor) por esta vía. Desde el principio hemos recibido solicitudes desde países en los que (aún) no estamos representados: Estados Unidos, Japón, Latinoamérica, México, a pesar de nuestro deseo de no convertirnos en un sitio web 'comercial' sino de información y a 'connotación cultural'. (No disponemos de ningún sistema de pago segurizado, sólo hemos hecho una lista de los libreros que venden libros online)."

¿En cuanto al futuro? "Me dan ganas de contestar con dos preguntas, contesta Nicolas. ¿Puede usted decirme cómo evolucionará el internet? ¿Cómo evolucionarán las costumbres de los usuarios? Nos gustaría que la editorial siguiera siendo lo menos 'comercial' posible y aumentar la interactividad y el contacto con los visitantes de nuestro sitio web. ¿Lo lograremos? Ya hemos recibido propuestas que más bien apuntan en dirección contraria. De momento las hemos puesto 'en standby'. Pero si las cosas toman este rumbo, ¿acaso podremos resistir, o encontrar un 'término medio'? Francamente no tengo ni idea."

Por desgracia, Le Choucas cesa sus actividades en marzo de 2001, una desaparición más que deplorar entre los pequeños editores independientes. Valiéndose de su experiencia de librero, de editor, y de su conocimiento del internet y del mundo digital, Nicolas Pewny se ha hecho consultor en edición electrónica y ha puesto sus habilidades al servicio de otros organismos.

# Editores y tecnologías

Las tecnologías digitales también llevan a los editores científicos y técnicos a reestructurar por completo su trabajo y, para algunos, a orientarse hacia una difusión en línea. Sin embargo, sigue siendo posible obtener ocasionalmente tiradas impresas. Algunas universidades difunden manuales "a medida" que se componen de una selección de capítulos y de artículos sacados de una base de datos, complementados por los comentarios de los profesores. Para un seminario, se puede imprimir a petición una tirada limitada a partir de documentos transmitidos por vía electrónica a un impresor. En cuanto a las revistas online, suelen pasar un acuerdo con una sociedad especializada para las impresiones a petición de usuario.

Profesora e investigadora en la Escuela práctica de altos estudios (EPHE: École pratique des hautes études) de la Sorbona de París, Marie- Joseph Pierre escribe en febrero de 2003: "Me parece evidente que los artículos y las obras, por lo menos los trabajos científicos, se publicarán cada vez más en formato digital, facilitando para los investigadores el acceso a enormes bases de datos, en constante e inmediata evolución, y favoreciendo además el contacto directo y el diálogo entre los autores. Nuestros organismos tutelares, como el Centro nacional de la investigación científica (CNRS: Centre national de la recherche scientifique) por ejemplo, ya empiezan a obligar a los investigadores a publicar en formato digital, e instan a los laboratorios a que difundan sus trabajos de investigación por ese medio, para que estén rápidamente disponibles. Nuestros informes de segundo y cuarto año de actividad – aquellos enormes y trabajosos archivos que constituyen un resumen de nuestras labores – no deberían tardar en publicarse en este formato. Esto no significa que el papel desparecerá, y tampoco pienso que se utilice menos porque, para trabajar sobre un texto, resulta mucho más manejable un libro. Me doy cuenta de que en mi sector, las revistas recién estrenadas en formato digital también empiezan a difundirse en versión impresa, encuadernada en condiciones. Pasar del uno al otro es una oportunidad para aportar revisiones y tener más perspectiva, y esto me parece muy interesante."

Periodista y diseñador gráfico, Marc Autret goza de diez años de experiencia como periodista multitarea, y de una formación extensiva en el ámbito editorial, multimedia y de los derechos de autor. Explica en diciembre de 2006: "Eso constituye una base irremplazable para mis actividades actuales, que resultan ser una prolongación técnica de mis antiguas actividades. Soy un 'artesano' de la información y trabajo esencialmente con editores. Llevan tanto retraso, son tan ajenos a la revolución digital, que tengo trabajo para rato, quizás incluso para varios años. Hoy me concentro en la asesoría, la infografía, la tipografía, la pre-prensa y el diseño web, pero presiento que la parte dedicada al software irá creciendo. Los sectores como la animación en 3D, la automatización de las tareas de producción, la integración multisoporte, el sistema de base de datos y todas las tecnologías procedentes de XML van a abrirse naturalmente. Los editores necesitan esos instrumentos, sea para producir mejor, sea para comunicar mejor. En esos aspectos puedo percibir la evolución, o mejor dicho la intensificación de mi trabajo."

1997: LA CONVERGENCIA MULTIMEDIA ES OBJETO DE UN COLOQUIO

= [Resumen]

La convergencia multimedia se puede definir cómo la convergencia de los sectores de la informática, de la telefonía y de la radiotelevisión hacia una industria que utiliza el internet para la distribución de la información. Si bien este fenómeno genera la creación de nuevos empleos en algunos sectores, por ejemplo los que están vinculados con la producción audiovisual, otros sectores están sujetos a reestructuraciones drásticas. La convergencia multimedia tiene muchos reveses, por ejemplo la proliferación de contratos precarios para los empleados, la inexistencia de sindicatos para los teletrabajadores o el maltrato de los derechos de autor en detrimento de los autores. Éste fue el tema del Simposio sobre convergencia multimedia organizado en enero de 1997 por la Organización internacional del trabajo (OIT).

= Definición

En los últimos treinta años (en 1997), la cadena de la edición ha conocido varios cambios radicales. Al principio, en los 70, las máquinas de fotocomposición hicieron vacilar el mundo de la impresión tradicional. Luego el coste de la impresión siguió bajando gracias a las fotocopiadoras, las fotocopiadoras en color, las técnicas de impresión asistida por ordenador y el material de impresión digital. En los años 90, los talleres de PAO (publicación asistida por ordenador) proponen impresión a bajo precio. A partir de entonces, se digitaliza sistemáticamente cualquier contenido con el fin de que se pueda transferir por vía electrónica.

La digitalización permite generar, guardar, combinar, almacenar, buscar y transmitir textos, sonidos e imágenes por medios sencillos y rápidos. Existen procedimientos similares que permiten el procesamiento de la escritura, de la música y de las películas, mientras que antes se necesitaban soportes variados (papel para la escritura, cinta magnética para la música, celuloide para el cine). Además, sectores distintos como la edición (que produce libros) y la industria musical (que produce discos) trabajan conjuntamente para producir CD-ROM.

La digitalización acelera el procedimiento material de producción. En la prensa, los periodistas envían directamente sus textos para la maquetación, mientras que antes el personal de producción tenía que dactilografiar los textos del personal de redacción. En el mundo editorial, el redactor, el diseñador artístico y el diseñador gráfico suelen trabajar simultáneamente sobre la misma obra.

Progresivamente asistimos a la convergencia de todos los sectores vinculados con la información: impresión, edición, prensa, concepción gráfica, grabaciones sonoras, películas, radiodifusión, etc.

La convergencia multimedia se puede definir como la convergencia de los sectores de la informática, de la telefonía y de la radiotelevisión hacia una industria de la comunicación y de la distribución que utiliza las autovías de la información.

Aunque en algunos sectores este fenómeno pueda generar nuevos empleos – por ejemplo en el campo de la producción de películas o de productos audiovisuales – otros sectores padecen inquietantes reestructuraciones. Estos problemas son bastante preocupantes como para haber sido objeto de un Simposio sobre convergencia multimedia organizado en enero de 1997 en Ginebra (Suiza) por la Organización internacional del trabajo (OIT).

= Intervenciones

Durante este simposio hubo varias intervenciones de particular interés, de las cuales algunas siguen siendo de actualidad diez años más tarde.

Bernie Lunzer, membro de la Newspaper Guild (Estados Unidos), recalca las batallas jurídicas que se han desenfrenado en torno a los problemas de propiedad intelectual. Estas batallas conciernen especialmente la actitud de los directores de publicaciones, que convencen a los escritores independientes de que firmen contratos chocantes, por los cuales se comprometen a ceder la totalidad de sus derechos al director de la publicación, a cambio de una contraparte financiera ridícula.

Heinz-Uwe Rübenach, membro de la Asociación alemana de directores de periódicos (Bundesverband Deutscher Zeitungsverleger), insiste también en la necesidad para las empresas de prensa de administrar y controlar la utilización en la web de los artículos de sus periodistas, y en la de pedir una contrapartida financiera que permita seguir invirtiendo en las nuevas tecnologías.

Otro problema tan preocupante como el anterior es el de la presión constante ejercida sobre los periodistas de las salas de redacción, cuyo trabajo debe estar a disposición a medida que avanza el día, en lugar de ser utilizado sólo al final de la jornada. A estas tensiones repetidas se añade el estrés de estar trabajando frente a la pantalla durante ocho a diez horas seguidas. El ritmo de trabajo y el uso intensivo del ordenador acarrean problemas preocupantes en términos de seguridad en el trabajo. Después de seguir algunos años con este ritmo, algunos periodistas se desmoronan con sólo treinta y cinco o cuarenta años de edad.

Según Carlos Alberto de Almeida, membro de la Federación nacional de periodistas en Brasil (FENAJ: Federação nacional dos jornalistas), las nuevas tecnologías deberían hacer posible una racionalización del trabajo y permitir reducir su duración para favorecer el enriquecimiento intelectual y el ocio. En la práctica, los profesionales de los medios de comunicación se ven obligados a trabajar cada vez más horas. La jornada legal de cinco horas en realidad es una jornada de diez a doce horas. Las horas extra no se pagan, ni tampoco las horas trabajadas por un periodista los fines de semana durante su tiempo de descanso.

Aunque la digitalización de los documentos y la automatización de los métodos de trabajo aceleran el proceso de producción, también provocan una disminución de la intervención humana y por lo tanto incrementan el desempleo. Antes el personal de producción debía volver a dactilografiar los textos del personal de redacción, mientras que ahora el diseño automático permite combinar ambas tareas, la redacción y la composición.

Etienne Reichel, membro de Viscom (Visual Communication), la asociación suiza para la comunicación visual, demuestra que la transferencia de datos vía el internet y la supresión de varias fases de producción reducen el número de empleos. Ahora basta con seis trabajadores cualificados para cubrir el trabajo de veinte tipógrafos, de lo cual se puede deducir que anteriormente las empresas de comunicación visual solían generar empleos. En cambio, la informática permite a algunos profesionales establecerse por cuenta propia, como es el caso para un 30% de los empleados que han perdido su trabajo debido a la reestructuración de su empresa.

Profesor asociado de ciencias sociales en la Universidad de Utrecht (Países Bajos), Peter Leisink precisa que la redacción de los textos y la corrección de pruebas suelen realizarse a domicilio, lo más a menudo por trabajadores que se han hecho empresarios individuales tras haber sido despedidos, o tras la deslocalización o la fusión de su empresa. "Ahora bien esta forma de empleo se parece más a un trabajo precario que a una trabajo autónomo, pues las personas que la adoptan sólo gozan de una autonomía reducida y en general dependen de una sola editorial."

A parte de algunos casos aislados que las organizaciones de empleadores suelen poner de realce, la convergencia multimedia provoca supresiones de empleos masivas. Según Michel Muller, secretario general de la Federación de las industrias del libro, del papel y de la comunicación en Francia (FILPAC: Fédération des industries du livre, du papier et de la communication), las industrias gráficas francesas han perdido 20.000 empleos en diez años. Entre 1987 y 1996, los efectivos pasan de 110.000 a 90.000 empleados. Las empresas elaboran planes sociales costosos para favorecer la recolocación de los empleados despedidos, creando empleos que suelen ser artificiales, mientras que hubiera sido preferible costear estudios fiables sobre el modo de equilibrar creaciones y supresiones de empleos antes de que fuera demasiado tarde.

En el mundo entero, muchos puestos de baja cualificación técnica son sustituidos por puestos que requieren personal muy cualificado. Los trabajadores poco cualificados son despedidos. Algunos de ellos reciben una formación profesional complementaria, teniendo a veces que autofinanciarla y que cursarla en su tiempo libre, aunque al final de la formación profesional ni siquiera puedan estar seguros de que los vuelvan a contratar.

Walter Durling, director del gigante de las telecomunicaciones AT&T (Estados Unidos), insiste en el hecho de que las nuevas tecnologías no cambiarán fundamentalmente la situación de los empleados. La invención de las películas no mató al teatro, y la invención de la televisión tampoco acabó con el cine. Las empresas deberían crear empleos vinculados con las nuevas tecnologías y proponérselos a aquellos trabajadores que se ven obligados a abandonar sus puestos porque éstos se han vuelto obsoletos. Éstos son argumentos muy teóricos mientras que el problema es más bien una cuestión de proporción. ¿Cuántos puestos se han creado, y a cuántos trabajadores se ha despedido?

Por su parte, los sindicatos preconizan la creación de empleos mediante la inversión, la innovación, la formación a las nuevas tecnologías, la reconversión de los trabajadores cuyos empleos han sido suprimidos, una negociación colectiva justa, la defensa de los derechos de autor, una mejor protección de los trabajadores del sector artístico, y por último la defensa de los teletrabajadores hasta que sean considerados como trabajadores de pleno derecho.

1998: LAS BIBLIOTECAS SE INSTALAN EN LA WEB

= [Resumen]

A partir de 1998, muchas bibliotecas "tradicionales" crean su propio sitio web, que se convierte en "escaparate virtual" y les permite proponer su catálogo, información práctica y una selección de otros sitios web para evitar a sus lectores la molestia de perderse en la red. Estas bibliotecas proponen también bibliotecas digitales para dar a conocer sus colecciones a un público amplio: colecciones de textos, colecciones de imágenes (fijas o animadas) y colecciones sonoras. Las bibliotecas digitales se desarrollan rápidamente y proporcionan acceso facil a documentos que hasta entonces eran difíciles o casi imposibles de consultar, por pertenecer a fondos antiguos, a fondos regionales o a fondos especializados.

= Bibliotecas tradicionales

La primera biblioteca "tradicional" presente en el internet es la Biblioteca municipal de Helsinki (Finlandia) que inaugura su sitio web en febrero de 1994. Varias bibliotecas elaboran "ciberespacios" para sus lectores. Otras dan a conocer las joyas de sus colecciones por medio de la web. Algunas bibliotecas nacionales unen fuerzas para crear un portal común.

Frente a una web enciclopédica y a la proliferación de las bibliotecas digitales, ¿tendrán las bibliotecas tradicionales los días contados? ¿Será la biblioteca digital una verdadera amenaza para la existencia de la biblioteca tradicional? Éstas son las preguntas que se plantean en 1998. En esta fecha, varias grandes bibliotecas explican en su sitio web que a pesar de que el sector digital esté en plena expansión, la comunicación física de los documentos sigue siendo esencial. A continuación estos comentarios desaparecen. A principios de los años 2000, casi todas las bibliotecas tradicionales disponen de colecciones digitales, sea para uso interno, sea en libre acceso en la web. Se digitalizan los documentos para evitar tener que manipularlos después, y de este modo cualquier usuario puede acceder fácilmente a ellos.

La razón de ser de las bibliotecas nacionales es preservar un patrimonio acumulado a lo largo de los siglos: manuscritos, incunables, libros impresos, diarios, periódicos, grabados, carteles, partituras musicales, imágenes, fotos, películas, etc. Esto no va a cambiar pronto, a pesar de que la tecnología digital ocupe un lugar cada vez más importante en el mundo del libro y de los demás soportes. Aunque esta omnipresencia de los soportes digitales favorezca la comunicación, sigue siendo necesario encontrar un lugar donde almacenar los documentos físicos originales, empezando por las Biblias de Gutenberg.

Las bibliotecas nacionales archivan también los documentos electrónicos y los sitios web. En la Biblioteca nacional de Francia (BnF) por ejemplo, han decidido recoger y archivar los sitios web cuyo nombre de dominio termine con ".fr", y también los sitios dedicados a las campañas electorales, primero para las elecciones presidenciales de 2002, luego para las legislativas de 2004, y finalmente para las presidenciales y las legislativas de 2007, recogiendo y archivando los sitios institucionales, los sitios y blogs oficiales de los candidatos, los sitios de los medios de comunicación, los sitios de asociaciones y de sindicatos, etc.

Las bibliotecas públicas tampoco parecen estar en peligro de desaparecer. A pesar de la curiosidad suscitada por el libro digital, los lectores aseguran con frecuencia en diversos sondeos que no están dispuestos a leer a Zola o a Proust en pantalla. Una cuestión de generación, quizás. Tal vez los niños que hayan aprendido a leer directamente en la pantalla no tengan ningún problema a la hora de leer libros online en soportes electrónicos de todo tipo.

Si bien las bibliotecas nacionales y las bibliotecas públicas siguen siendo útiles, la situación de las bibliotecas especializadas es diferente. En muchos campos del saber, en los que prevalece la información más reciente, se plantean actualmente preguntas sobre la necesidad de colocar documentos impresos en unos estantes, cuando es mucho más práctico reunir, almacenar, archivar, organizar, catalogar y difundir documentos electrónicos, e imprimirlos sólo a petición de los usuarios.

Pierre Perroud, fundador de la biblioteca digital Athena, insiste en la complementariedad del texto electrónico y del libro impreso. En su opinión, "los textos electrónicos representan una incitación a la lectura y una participación atrayente a la difusión de la cultura", especialmente respecto al estudio y a la búsqueda textual. Estos textos "son un buen complemento del libro impreso – aunque este último sea irremplazable si se trata de leerlo". Aunque esté convencido de la utilidad del texto electrónico, sigue pensando que el libro impreso aún es "un compañero misteriosamente sagrado hacia el cual convergen símbolos profundos: uno puede apretarlo en su mano, estrecharlo contra su pecho, mirarlo con admiración; su pequeñez nos tranquiliza tanto como nos impresiona su contenido; su fragilidad esconde una densidad que nos tiene fascinados; como el hombre, teme el agua y el fuego, pero es capaz de mantener al pensamiento humano a salvo del Tiempo." (fragmento de la revista Informatique-Informations, Ginebra, febrero de 1997)

= Bibliotecas digitales

La difusión del libro, un objetivo perseguido por varias generaciones de bibliotecarios, por fin se hace posible a gran escala, ya que hoy en día éste puede ser convertido en archivo electrónico y transitar vía el internet para alcanzar a un público que no siempre tiene acceso a una biblioteca tradicional.

Si bien algunas bibliotecas digitales nacen directamente en la web, la mayoría emana de bibliotecas tradicionales. En 1996, la Biblioteca municipal de Lisieux (Normandía, Francia) lanza la Biblioteca electrónica de Lisieux, que ofrece las versiones digitales de obras literarias cortas elegidas entre las colecciones municipales. En 1997, la Biblioteca nacional de Francia (BnF) crea el sitio web Gallica, que propone, en una primera fase, imágenes y textos del siglo XIX en lengua francesa, con una selección de 3.000 libros y una muestra de la futura iconoteca digital. En 1998, la Biblioteca municipal de Lyon pone las iluminaciones y miniaturas de 200 manuscritos e incunables a disposición de todos en su sitio web. Y estos no son más que tres ejemplos entre otros tantos.

Las bibliotecas digitales permiten a un amplio público tener acceso a documentos difíciles de consultar en fondos antiguos, locales, regionales o especializados, poco accesibles por diversos motivos: afán de conservar documentos raros y frágiles, horarios, formularios múltiples para rellenar, plazos de comunicación largos, penuria de personal.

Gracias a la biblioteca digital, la biblioteca tradicional por fin puede reconciliar dos objetivos que hasta ahora no eran compatibles, a saber la conservación de los documentos y la comunicación de los mismos. De esta manera nadie saca el documento del estante más que en una sola ocasión: para escanearlo, y además el público por fin puede acceder a su contenido. Si el lector desea aún consultar el documento original, quedará libre de hacerlo, pero sabrá de antemano si el contenido le interesa o no, gracias al "hojeo" previo en pantalla.

Según la British Library, pionera en este campo, la biblioteca digital puede definirse como una entidad que emana del uso de las tecnologías digitales para adquirir, almacenar, preservar y difundir documentos. O bien se publican estos documentos directamente bajo forma digital, o bien se digitalizan a partir de un documento impreso, audiovisual o generado a partir de otro soporte. Se considera que una colección digital constituye una biblioteca digital cuando cumpla con los cuatro criterios siguientes: 1) puede ser creada y/o producida en distintos lugares, pero se accede a ella en calidad de entidad única; 2) debe estar organizada e indexada de tal manera que el acceso al servidor resulte lo más fácil posible; 3) se debe almacenar y administrar de manera que pueda perdurar bastante tiempo tras su creación; 4) debe encontrar un equilibrio entre el respeto de los derechos de autor y las exigencias universitarias.

Hospedada por la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos), la Universal Library realza las tres ventajas de la biblioteca digital: 1) ocupa menos espacio que una biblioteca tradicional y su contenido puede ser copiado o guardado electrónicamente; 2) cualquier persona puede acceder inmediatamente a su contenido en el internet; 3) el hecho de que cualquier búsqueda de contenido esté automatizada permite a la vez reducir significativamente los costes de funcionamiento e incrementar la accesibilidad de los documentos.

A título histórico, el sitio web Library 2000 presenta un compendio de las investigaciones realizadas entre octubre de 1995 y octubre de 1997 por el MIT/LCS (Massachusetts Institute of Technology / Laboratory of Computer Science). Library 2000 es un proyecto pragmático, que se propone estudiar durante dos años los problemas planteados por el almacenamiento en línea de una inmensa cantidad de documentos. Desarrolla un prototipo que podría ser económicamente viable en el año 2000. Gracias a este prototipo se ponen en línea varias bibliotecas digitales de grandes dimensiones a partir de noviembre de 1997.

Para las imágenes, los problemas con el ancho de banda van desapareciendo. Primero las bibliotecas optaron a menudo por imágenes de página entera, muy agradables visualmente, pero que tardaban demasiado en aparecer en pantalla. Deciden entonces presentar imágenes en formato reducido, con posibilidad de hacer clic en ellas para obtener un formato más grande. Esta presentación es la que se ha establecido luego como norma, incluso después de que se generalizara el internet de banda ancha. Ahora el paso de un formato pequeño a un formato grande resulta muy rápido – o incluso inmediato –, a gran satisfacción de los iconógrafos, de los fotógrafos y demás consumidores de imágenes.

= Digitalización: modo texto o modo gráfico

No sé puede hablar de biblioteca digital sin hablar de digitalización. Para que un libro pueda ser consultado en pantalla, primero hace falta digitalizarlo, en modo texto o en modo imagen.

La digitalización en modo texto implica la necesidad de dactilografiar el texto. Consiste en digitar el libro con paciencia en el teclado, página a página. Ésta era la solución que se solía adoptar al constituirse las primeras bibliotecas digitales, o bien cuando los documentos originales carecían de claridad, por ejemplo en el caso de los libros antiguos. Han pasado varios años, y para digitalizar en modo texto ya casi basta con escanear el libro en modo imagen, y luego en convertirlo en texto gracias a un software OCR (optical character recognition). Se supone que un buen software OCR tiene una fiabilidad de un 90%, luego basta con una relectura en pantalla para corregir el texto.

En este caso, la versión informática del libro no conserva el diseño original de este libro, ni tampoco el de la página. El libro se convierte en texto, es decir en un conjunto de caracteres que aparecen de continuo en la pantalla. A causa de la cantidad de tiempo que se necesita para procesar cada libro, este modo de digitalización resulta bastante largo, y por lo tanto es más costoso que la digitalización en modo imagen. A pesar de todo, es muy preferible el modo texto, ya que permite la indexación, la búsqueda y el análisis textual, así como estudios comparativos entre varios textos o varias versiones del mismo texto. Éste es el método utilizado por ejemplo por el Proyecto Gutenberg, fundado en 1971, y también por la Biblioteca electrónica de Lisieux (Normandía, Francia), creada en 1996.

Digitalizar en modo imagen equivale a fotografiar el libro página a página. La versión informática no es sino un facsímil digital de la versión impresa. Como se conserva la presentación original, luego es posible "hojear" el texto en pantalla, página a página. Éste es el método empleado para digitalizaciones a gran escala, por ejemplo para la biblioteca digital Gallica de la Biblioteca nacional de Francia (BnF). Sin embargo, para la tabla de contenidos, los sumarios y los corpus de documentos iconográficos se utiliza la digitalización en modo texto, a fin de facilitar la búsqueda textual.

¿Por qué no se digitaliza todo en modo texto? La BnF contesta esta pregunta en 2000 en el sitio web de Gallica: "El modo imagen permite conservar el aspecto inicial del documento original, e incluso los elementos no textuales. En cuanto al modo texto, permite efectuar búsquedas más amplias y precisas en un documento, y reducir substancialmente el volumen de los archivos tratados, pero supone un coste de procesamiento más o menos diez veces superior al de una simple digitalización en modo imagen, bien se trate de teclear el texto o de utilizar un software OCR. Se pueden utilizar estas técnicas si el volumen es limitado, pero no podría justificarse a nivel económico tratándose de los 50.000 documentos (o sea casi 15 millones de páginas) que se han puesto en línea."

Pierre Schweitzer, el diseñador del software Mot@mot – que sirve para reorganizar el diseño de los facsímiles digitales – insiste sobre la utilidad de ambos modos de digitalización. "El modo imagen permite digitalizar deprisa y con costes muy reducidos, explica en enero de 2001. Esto es importante porque la tarea de digitalización del domino público es inmensa. Hay que tomar en cuenta también las diferentes ediciones: si se digitaliza el patrimonio, es para facilitar el acceso a las obras. Por lo tanto sería paradójico focalizarse en una sola edición, dejando de lado el acceso a las otras ediciones. Cada uno de los dos modos de digitalización conviene a un tipo de documentos, antiguo/frágil o reciente, libre o no de derechos (para el autor o para la edición), parca o abundantemente ilustrado. Los dos métodos también tienen estatutos bastante distintos: en modo texto puede tratarse de la nueva edición de una obra, mientras que en modo imagen se trata más bien de una 'edición de otra edición'. En la práctica, la elección depende del tipo de fondo que se quiere digitalizar, del presupuesto disponible y de los objetivos que hay que alcanzar. Sería difícil prescindir de una de las dos técnicas."

# Gallica

Gallica, la biblioteca digital de la Biblioteca nacional de Francia (BnF: Bibliothèque nationale de France), se inauguró en octubre de 1997 con la digitalización de imágenes y textos del siglo XIX francófono, "el siglo de la edición y de la prensa moderna, el siglo de la novela y también el de las grandes síntesis históricas y filosóficas, un siglo científico y técnico".

Al principio del proyecto, el servidor almacenaba por una parte 2.500 libros digitalizados en modo imagen, y por otra los 250 libros en modo texto de la base Frantext del Instituto nacional de la lengua francesa (INaLF: Institut national de la langue française). Clasificados por disciplina, estos libros se acompañan de una cronología del siglo XIX y de algunas síntesis sobre las grandes corrientes en historia, ciencias políticas, derecho, economía, literatura, filosofía, ciencias e historia de las ciencias.

El sitio web propone también una muestra de la futura iconoteca digital, es decir el fondo del fotógrafo Eugène Atget, una selección de documentos sobre el escritor Pierre Loti, una colección de imágenes de la Escuela nacional de ingeniería civil (Ecole nationale des Ponts et Chaussées) que representan las grandes obras vinculadas con la revolución industrial en Francia, y por último una selección de libros ilustrados sacados de la Biblioteca del Museo del Hombre (Musée de l’Homme) de París, un museo de antropología.

A finales de 1997, Gallica se considera más un "laboratorio que se propone evaluar las condiciones de acceso y de consulta a distancia de los documentos digitales" que un simple banco de datos digitalizados. El objetivo es experimentar la navegación en estas colecciones, permitiendo a cualquier usuario saciar su curiosidad libremente, o realizar búsquedas textuales especializadas.

A inicios de 1998, Gallica anuncia 100.000 volúmenes y 300.000 imágenes para finales de 1999, y una amplificación rápida de las colecciones a continuación. De los 100.000 volúmenes previstos – o sea un total de 30 millones de páginas digitalizadas – más de un tercio concierne el siglo XIX. En cuanto a las 300.000 imágenes fijas, la mitad pertenece a departamentos especializados de la BnF (Estampas y fotografía, Manuscritos, Artes del espectáculo, Monedas y medallas, etc.). La otra mitad proviene de las colecciones de establecimientos públicos - varios museos y bibliotecas, la Documentation française (una editorial pública), la Escuela nacional de ingeniería civil (Ecole nationale des Ponts et Chaussées), el Instituto Pasteur, el Observatorio de París, etc. - y de establecimientos privados - agencias de prensa entre las cuales Magnum, Agence France-Presse, Sygma, Rapho, etc.

En mayo de 1998, la BnF revisa a la baja sus expectativas para Gallica y modifica un poco sus primeras orientaciones. Jérôme Strazzulla, periodista del diario Le Figaro, explica en la edición del 3 de junio de 1998 que la BnF "ha pasado de un proyecto universalista y enciclopédico, a la necesidad de elegir orientaciones precisas". En el mismo artículo, el presidente de la BnF, Jean-Pierre Angremy, comunica la decisión del comité editorial de Gallica: "Hemos decidido abandonar la idea de un vasto corpus enciclopédico de cien mil libros, al que siempre se le podría reprochar algunas omisiones. Ahora nos orientamos hacia corpus temáticos, lo más completos posible, pero más restringidos. (…) Lo que buscamos es satisfacer en prioridad las solicitudes de los investigadores y lectores."

El primer corpus, cuya puesta en línea está prevista para el año 2000, tendrá que ver con el tema de los viajes por Francia. Reunirá textos, estampas y fotografías del siglo XVI hasta 1920. A continuación, los corpus se organizarán en torno a los temas siguientes: París, los viajes a África desde los orígenes hasta 1920, las utopías, y las memorias de las Academias de ciencias de ciudades francesas.

En 2003, Gallica reúne 70.000 obras y 80.000 imágenes que cubren desde la Edad Media hasta el principio del siglo XX, incluyendo sólo documentos libres de derechos. Sin embargo, muchos usuarios opinan que los archivos son muy pesados ya que los libros se han digitalizado en modo imagen, y resulta muy largo acceder a su contenido. Otro problema importante es que la digitalización en modo imagen no permite realizar búsquedas textuales, a pesar de que Gallica sea la biblioteca digital francófona más amplia de la red en cuanto a la cantidad de títulos disponibles en línea. Sólo una pequeña colección de libros (1.117 libros en febrero de 2004) se ha digitalizado en modo texto, los de la base Frantext.

En febrero de 2005, Gallica cuenta con 76.000 obras. En la misma fecha, la BnF anuncia que pronto se pondrá en línea (entre 2006 y 2009) la prensa francesa publicada entre 1826 y 1944, o sea 22 títulos, con un total de 3,5 millones de páginas. A principios de 2006, los primeros periódicos disponibles en línea son los diarios Le Figaro (fundado en 1826), La Croix (fundada en 1883), L'Humanité (fundada en 1904) y Le Temps (fundado en 1861 y desaparecido en 1942).