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ROMANCE DE LOBOS
ROMANCE DE LOBOS COMEDIA BARBARA LA ESCRIBIO DON RAMON DEL VALLE INCLAN OPERA OMNIA VOL XV
OPERA OMNIA ROMANCE DE LOBOS COMEDIA BARBARA DIVIDIDA EN TRES JORNADAS VOL XV
[Ilustracion:]
DRAMATIS PERSONAE
EL CABALLERO DON JUAN MANUEL MONTENEGRO
SUS HIJOS DON PEDRITO, DON ROSENDO, DON MAURO, DON GONZALITO Y DON FARRUQUINO
SUS CRIADOS DON GALAN, LA ROJA, EL ZAGAL DE LAS VACAS, ANDREINA, LA REBOLA Y LA RECOGIDA
DON MANUELITO SU CAPELLAN
ABELARDO PATRON DE LA BARCA, LOS MARINEROS Y EL RAPAZ
DONA MONCHA Y BENITA LA COSTURERA, FAMILIARES DE LA CASA
LA HUESTE DE MENDIGOS DONDE VAN EL POBRE DE SAN LAZARO, DOMINGA DE GOMEZ, EL MANCO LEONES, EL MANCO DE GONDAR, PAULA LA REINA QUE DA EL PECHO A UN NINO, ANDREINA LA SORDA Y EL MORCEGO CON SU COIMA
ARTEMISA LA DEL CASAL, BASTARDA DEL CABALLERO, CON UN HIJO PEQUENO A QUIEN LLAMAN FLORIANO
EL CIEGO DE GONDAR CON SU LAZARILLO
FUSO NEGRO, LOCO
UNA TROPA DE SIETE CHALANES: SON MANUEL TOVIO, MANUEL FONSECA, PEDRO ABUIN, SEBASTIAN DE XOGAS Y RAMIRO DE BEALO CON SUS DOS HIJOS
DONA ISABELITA, QUE fue BARRAGANA DEL CABALLERO
UNA VIUDA CON SUS CUATRO HUERFANOS
LA SANTA COMPANA DE LAS ANIMAS EN PENA
JORNADA PRIMERA
ROMANCE DE LOBOS
JORNADA PRIMERA
ESCENA PRIMERA
Un camino. A lo lejos, el verde y oloroso cementerio de una aldea. Es de noche, y la luna naciente brilla entre los cipreses. Don Juan Manuel Montenegro, que vuelve borracho de la feria, cruza por el camino, jinete en un potro que se muestra inquieto y no acostumbrado a la silla. El hidalgo, que se tambalea de borren a borren, le gobierna sin cordura, y tan pronto le castiga con la espuela como le recoge las riendas. Cuando el caballo se encabrita, luce una gran destreza y reniega como un condenado.
EL CABALLERO
iMaldecido animal!… iTiene todos los demonios en el cuerpo!… iUn rayo me parta y me confunda!
UNA VOZ iNo maldigas, pecador!
OTRA VOZ
iTu alma es negra como un tizon del Infierno, pecador!
OTRA VOZ
iPiensa en la hora de la muerte, pecador!
OTRA VOZ
iSiete diablos hierven aceite en una gran caldera para achicharrar tu cuerpo mortal, pecador!
EL CABALLERO
?Quien me habla? ?Sois voces del otro mundo? ?Sois almas en pena, o sois hijos de puta?
Retiembla un gran trueno en el aire, y el potro se encabrita, con amenaza de desarzonar al jinete. Entre los maizales brillan las luces de la Santa Compana. El Caballero siente erizarse los cabellos en su frente, y disipados los vapores del mosto. Se oyen gemidos de agonia y herrumbroso son de cadenas que arrastran en la noche oscura, las animas en pena que vienen al mundo para cumplir penitencia. La blanca procesion pasa como una niebla sobre los maizales.
UNA VOZ
iSigue con nosotros, pecador!
OTRA VOZ
iToma un cirio encendido, pecador!
OTRA VOZ
iAlumbra el camino del camposanto, pecador!
El caballero siente el escalofrio de la muerte, viendo en su mano oscilar la llama de un cirio. La procesion de las animas le rodea, y un aire frio, aliento de sepultura, le arrastra en el giro de los blancos fantasmas que marchan al son de cadenas y salmodian en latin.
UNA VOZ
iReza con los muertos por los que van a morir! iReza, pecador!
OTRA VOZ
iSigue con las animas hasta que cante el gallo negro!
OTRA VOZ
iEres nuestro hermano, y todos somos hijos de Satanas!
OTRA VOZ
iEl pecado es sangre, y hace hermanos a los hombres como la sangre de los padres!
OTRA VOZ
iA todos nos dio la leche de sus tetas peludas, la Madre Diablesa!
MUCHAS VOCES
… iLa madre coja, coja y bisoja, que rompe los pucheros! iLa madre morueca, que hila en su rueca los cordones de los frailes putaneros, y la cuerda del ajusticiado que nacio de un bandullo embrujado! iLa madre bisoja, bisoja corneja, que se espioja con los dientes de una vieja! iLa madre tinosa, tinosa raposa, que se mea en la hoguera y guarda el cuerno del carnero en la faltriquera, y del cuerno hizo un alfiletero! Madre bruja, que con la aguja que lleva en el cuerno, cose los virgos en el Infierno y los calzones de los maridos cabrones!
El caballero siente que una rafaga le arrebata de la silla, y ve desaparecer a su caballo en una carrera infernal. Mira temblar la luz del cirio sobre su puno cerrado, y advierte con espanto que solo oprime un hueso de muerto. Cierra los ojos, y la tierra le falta bajo el pie y se siente llevado por los aires. Cuando de nuevo se atreve a mirar, la procesion se detiene a la orilla de un rio donde las brujas departen sentadas en rueda. Por la otra orilla va un entierro. Canta un gallo.
LAS BRUJAS
iCanto el gallo blanco, pico al canto!
Los fantasmas han desaparecido en una niebla, las brujas comienzan a levantar un puente y parecen murcielagos revoloteando sobre el rio, ancho como un mar. En la orilla opuesta esta detenido el entierro. Canta otro gallo.
LAS BRUJAS
iCanta el gallo pinto, ande el pico!
Al traves de una humareda espesa los arcos del puente comienzan a surgir en la noche. Las aguas, negras y siniestras, espuman bajo ellos con el hervor de las calderas del Infierno. Ya solo falta colocar una piedra, y las brujas se apresuran, porque se acerca el dia. Inmovil, en la orilla opuesta, el entierro espera el puente para pasar. Canta otro gallo.
LAS BRUJAS
iCanta el gallo negro, pico quedo!
El corro de las brujas deja caer en el fondo de la corriente, la piedra que todas en un remolino llevaban por el aire, y huyen convertidas en murcielagos. El entierro se vuelve hacia la aldea y desaparece en una niebla. El Caballero, como si despertase de un sueno, se halla tendido en medio de la vereda. La luna ha trasmontado los cipreses del cementerio y los nimba de oro. El caballo pace la yerba lozana y olorosa que crece en el rocio de la tapia. El Caballero vuelve a montar y emprende el camino de su casa.
[Ilustracion]
JORNADA PRIMERA
ESCENA SEGUNDA
Don Juan Manuel Montenegro, llama con grandes voces ante el porton de su casa. Ladran los perros atados en el huerto, bajo la parra. Una ventana se abre en lo alto de la torre, sobre la cabeza del hidalgo, y asoma la figura grotesca de una vieja en camisa, con un candil en la mano.
EL CABALLERO
Apaga esa luz….
LA ROJA
Agora bajo a franquealle la puerta.
EL CABALLERO
Apaga esa luz….
El Caballero se ha cubierto los ojos con la mano, y de esta suerte espera a que la vieja se retire de la ventana. El caballo piafa ante el porton, y Don Juan Manuel no descabalga hasta que siente rechinar el cerrojo. La vieja criada aparece con el candil.
EL CABALLERO
iSopla esa luz, grandisima bruja!
LA ROJA
iAve Maria! iQue fieros! iNi que le hubiera salido un lobo al camino!
EL CABALLERO
iHe visto La Hueste!
LA ROJA
iBrujas fuera! iArreniegote, Demonio!
Sopla la vieja el candil y se santigua medrosa. Cierra el porton y corre a tientas por juntarse con su amo, que ya comienza a subir la escalera.
EL CABALLERO Despues de haber visto las luces de la muerte, no quiero ver otras luces, si debo ser de Ella….
LA ROJA
Hace como cristiano.
EL CABALLERO
Y si he de vivir, quiero estar ciego hasta que nazca la luz del sol.
LA ROJA
iAmen!
EL CABALLERO
Mi corazon me anuncia algo, y no se lo que me anuncia… Siento que un murcielago revolotea sobre mi cabeza, y el eco de mis pasos, en esta escalera oscura, me infunde miedo, Roja.
LA ROJA
iArreniegote, Demonio! iArreniegote, Demonio!
Al oir un largo relincho acompanado de golpes en el porton, Don Juan Manuel se detiene en lo alto de la escalera.
EL CABALLERO
?Has oido, Roja?
LA ROJA
Si, mi amo.
EL CABALLERO
?Que rayos sera?
LA ROJA
No jure, mi amo.
EL CABALLERO
iEl Demonio me lleve!… iSe ha quedado la bestia fuera!
LA ROJA
iLa bestia del trasgo!…
EL CABALLERO
iLa bestia que yo montaba! Despierta a Don Galan para que la meta en la cuadra.
LA ROJA
Denantes llamandole estuve porque bajare a abrir, y no hubo modo de despertarlo. iCon perdon de mi amo, hasta le di con el zueco!
El caballero se sienta en un sillon de la antesala, y la vieja se acurruca en el quicio de la puerta. Se oye de tiempo en tiempo el largo relincho y golpear del casco en el porton.
EL CABALLERO
Prueba otra vez a despertarle.
LA ROJA
Tiene el sueno de una piedra.
EL CABALLERO
Vuelve a darle con el zueco.
LA ROJA
Ni que le de en la croca.
EL CABALLERO
Pues le arrimas el candil a las pajas del jergon.
LA ROJA
iAve Maria!
Sale la vieja andando a tientas. Canta un gallo, y el hidalgo, hundido en su sillon de la antesala, espera con la mano sobre los ojos. De pronto se estremece. Ha creido oir un grito, uno de esos gritos de la noche, inarticulados y por demas medrosos. En actitud de incorporarse, escucha. El viento se retuerce en el hueco de las ventanas, la lluvia azota los cristales, las puertas cerradas tiemblan en sus goznes. iToc-toc!… iToc-toc!… Aquellas puertas de vieja traceria y floreado cerrojo, sienten en la oscuridad manos invisibles que las empujan. iToc-toc!… iToc-toc!… De pronto pasa una rafaga de silencio y la casa es como un sepulcro. Despues, pisadas y rosmar de voces en el corredor: Llegan rifando la vieja criada y Don Galan.
LA ROJA
Ya dejamos al caballo en su cuadra. iQue noche Madre Santisima!
DON GALAN
Truena y lostrega que pone miedo.
LA ROJA
iY no poder encender un anaco de cirio bendito!….
DON GALAN
?No lo tienes?
LA ROJA
Si que lo tengo, mas no puede ser encendido en esta noche tan fiera.
Tengo dos medias velas que alumbraron en el velorio de mi curmana la
Celana.
EL CABALLERO
?Habeis oido?
LA ROJA
?Que, mi amo?
EL CABALLERO
Una voz….
DON GALAN
Son las risadas del trasgo del viento….
Suenan en la puerta grandes aldabonazos que despiertan un eco en la oscuridad de la casona. El Caballero se pone en pie.
EL CABALLERO
Dame la escopeta, Don Galan. iVoy a dejar cojo al trasgo!
DON GALAN
Oiga su risada.
LA ROJA
Lo vera que se hace humo o que se hace aire….
Abre la ventana Don Juan Manuel, y el viento entra en la estancia con un aleteo tempestuoso que todo lo toca y lo estremece. Los relampagos alumbran la plaza desierta, los cipreses que cabecean desesperados, y la figura de un marinero con sudeste y traje de aguas, que alza el aldabon de la puerta. La lluvia moja el rostro de Don Juan Manuel Montenegro.
EL CABALLERO
?Quien es?
EL MARINERO
Un marinero de la barca de Abelardo.
EL CABALLERO
?Ocurre algo?
EL MARINERO
Una carta del senor capellan. Cayo muy enferma Dama Maria.
EL CABALLERO
iHa muerto!… iHa muerto!… iPobre rusa!
Retirase de la ventana, que el viento bate locamente con un fracaso de cristales, y entenebrecido recorre la antesala de uno a otro testero. La vieja, y el bufon, hablando quedo y suspirantes, bajan a franquear la puerta al marinero. En la antesala el viento se retuerce ululante y soturno. Las vidrieras, tan pronto se cierran estrelladas sobre el alfeizar, como se abren de golpe, tragicas y violentas. El marinero llega acompanado de los criados y se detiene en la puerta, sin aventurarse a dar un paso por la estancia oscura. Don Juan Manuel le interroga, y de tiempo en tiempo un relampago les alumbra y se ven las caras lividas.
EL CABALLERO
?Traes una carta?
EL MARINERO
Si, senor.
EL CABALLERO
Ahora no puedo leerla… Dime tu que desgracia es esa… ?Ha muerto?
EL MARINERO
No, senor.
EL CABALLERO
?Hace muchos dias que esta enferma?
EL MARINERO
Lo de agora fue un repente… Mas dicen que todo este tiempo ya venia muy acabada.
EL CABALLERO
iHa muerto! iEsta noche he visto su entierro, y lo que juzgue un rio era el mar que nos separaba!
Calla entenebrecido. Nadie osa responder a sus palabras, y solo se oye el murmullo apagado de un rezo. El caballero distingue en la oscuridad una sombra arrodillada a su lado, y se estremece.
EL CABALLERO
?Eres tu, Roja?
LA ROJA
Yo soy, mi amo.
EL CABALLERO
Dale a ese hombre algo con que se conforte, para poder salir inmediatamente. iAy, muerte negra!
[Ilustracion]
JORNADA PRIMERA
ESCENA TERCERA
Noche de tormenta en una playa. Algunas mujerucas apenadas, inmoviles sobre las rocas y cubiertas con negros manteos, esperan el retorno de las barcas pescadoras. El mar ululante y negro, al estrellarse en las restingas moja aquellos pies descalzos y mendigos. Las gaviotas revolotean en la playa, y su incesante graznar y el lloro de algun nino, que la madre cobija bajo el manto, son voces de susto que agrandan la voz extraordinaria del viento y del mar. Entre las tinieblas brilla la luz de un farol. Don Juan Manuel y el marinero bajan hacia la playa.
EL MARINERO
iYa alcanza mi amo como no esta la sazon para hacerse a la mar!
EL CABALLERO
?Donde teneis atracada la barca?
EL MARINERO
A sotavento del Castelo.
EL CABALLERO
Como habeis venido, podemos ir….
EL MARINERO
Era dia claro, y tampoco reinaba este viento, cuando largamos de Flavia-Longa. Aun asi nos comia la mar. Vea como lostrega por la banda de Sudeste. iHay mucha cerrazon!
EL CABALLERO
iHay otra cosa!… iMiedo!
EL MARINERO
El mar es muy diferente de la tierra, y de otro respeto, Senor Don Juan
Manuel.
EL CABALLERO
iNo sois marineros, sino mujeres!
EL MARINERO
Somos marineros, y por eso miramos los peligros que apareja la travesia. Al mar, cuanto mas se le conoce mas se le teme. No le temen los que no le conocen.
EL CABALLERO
Yo le conozco y no le temo.
EL MARINERO
No le teme, porque usted no teme ninguna cosa, si no es a Dios.
EL CABALLERO
?Cuantos marineros sois?
EL MARINERO
Cinco y el rapaz, que no merece ser contado. Hemos venido con los cuatro rizos, y ainda hubimos de arriar la vela al pasar La Bensa.
EL CABALLERO
iQue noche fiera!
EL MARINERO
No se ve ni una estrella.
EL CABALLERO
iNi hace falta! Si fueseis gente de mar, os gustaria este tiempo bravo.
EL MARINERO
iEs mucho tiempo!
EL CABALLERO
Siempre preferible a la calma.
Han llegado al atracadero donde se abriga la barca. Grandes penascales coronados por las ruinas de un castillo. El marinero se adelanta, y con el farol explora el camino para bajar a la orilla. Es peligroso el paso de aquellas rocas cubiertas de limo, donde los pies resbalaban. En el abrigo se adivina la forma de la barca. Un farol cuelga del palo, y lo demas es una mancha oscura. El marinero da una gran voz.
EL MARINERO
iAbelardo!
EL CABALLERO
?Es el patron?
EL MARINERO
Si, senor.
EL CABALLERO
?Abelardo, el hijo de Peregrino el Rau?
EL MARINERO
Si, senor.
EL CABALLERO
Su padre era un lobo para la mar.
EL MARINERO
Pues el hijo le gana … iAbelardo!
UNA VOZ EN LAS TINIEBLAS
?Quien va?
EL MARINERO
Sube para darle una mano al Senor Don Juan Manuel… Yo mal puedo con el farol.
EL CABALLERO
iNo te muevas, Abelardo! Me basto solo.
Bajan a la orilla del mar. Se oye el vuelo de las gaviotas, convocadas por el viento y la noche. Una sombra se acerca: Sus pasos fosforecen en la arena mojada. Los relampagos tiemblan con brevedad quimerica sobre el mar montanoso, y se distingue la barca negra, cabeceando atracada al socaire de los roquedos.
EL CABALLERO
?Eres tu Abelardo?
EL PATRON
Para servirle, Senor Don Juan Manuel.
EL CABALLERO
A ti no te conozco… A tu padre le he conocido mucho… Me acuerdo de una apuesta que gano: Era ir nadando hasta la Isla.
EL PATRON
iDe poco le ha servido al pobre aquella destreza!
EL CABALLERO
?Murio ahogado?
EL PATRON
Murio, si, senor.
EL CABALLERO
?Cuando embarcamos?
EL PATRON
Cuando el tiempo lo permita.
EL CABALLERO
iTu no moriras como tu padre! Tu tienes que pedir permiso al tiempo para hacerte a la mar. Cuando lleguemos estara fria aquella santa. iLa muerte no tiene tu espera, hijo de Peregrino el Rau!
A la luz de los relampagos se columbra al viejo linajudo erguido sobre las piedras, con la barba revuelta y tendida sobre un hombro. Su voz de dolor y desden vuela deshecha en las rafagas del viento. El hijo de Peregrino el Rau hace bocina con las manos.
EL PATRON
Muchachos, vamos a largar.
UN MARINERO
El viento es contrario y no llegaremos en toda la noche. Si no ocurre averia mayor.
OTRO MARINERO
Mas valia esperar.
OTRO MARINERO
Al nacer el dia acaso salte el viento.
EL CABALLERO
?En que ano nacisteis?iUn rayo me parta si no habeis nacido en el ano del miedo!
EL PATRON
iA embarcar, redios! Meter a bordo el rizon.
A la voz del patron los cuatro hombres que tripulan la barca, uno tras otro, van saltando a bordo con un rosmar de protesta. El patron manda aparejar la vela y se inclina sobre la borda de popa para armar la cana del timon. Despues se santigua. La barca se columpia en la cresta espumosa de una ola. Comienza la travesia.
[Ilustracion]
JORNADA PRIMERA
ESCENA CUARTA
Sala desmantelada en una casa hidalga, a la entrada de Flavia-Longa. Llegan hasta alli, desde otra estancia, las voces de los criados, que rinden el planto a la senora, que acaba de morir. Los hijos han hecho campana en la sala, y rifan al son que se reparten lo que afanaron al saquear la casa. Alli estan Don Pedrito, Don Rosendo, Don Gonzalito, Don Mauro y Don Farruquino. Los cinco hermanos se parecen: Altos, cencenos, apuestos, con los ojos duros y el corvar de la nariz soberbio. Don Farruquino se distingue de los otros en que lleva tonsura y alzacuello.
DON ROSENDO
iCreeis que en casa de mi madre se comia con cucharas de madera!
DON FARRUQUINO
Eso parece.
DON ROSENDO
Yo no paso por ello. ?Quien es el ladron de la plata que siempre hubo aqui?
DON FARRUQUINO
Ahora no la hay, y fuerza es conformarse.
DON ROSENDO
Pues la habia.
DON PEDRITO
Silbale, a ver si acude.
DON FARRUQUINO
El capellan se la llevo machacada, cuando estuvo en la faccion. Creo recordar eso.
DON ROSENDO
iMentira! Yo la he visto despues, y comi con ella. iY no hace mucho!