Juan Fisher fue un obispo y cardenal inglés. Es conocido por su férrea oposición a la anulación del matrimonio de Enrique VIII con Catalina de Aragón y a la ruptura de la Iglesia de Inglaterra con la Iglesia católica, lo cual acabó por costarle la vida, siendo decapitado bajo la acusación de alta traición. Es venerado como santo en la Iglesia católica y la Comunión anglicana.