Michael Joseph Oakeshott fue un filósofo británico especialmente interesado por la filosofía política, la filosofía de la historia, de la educación, de la religión y de la estética. Se le considera ahora como uno de los intelectuales conservadores más significativos del siglo XX. Para Oakeshott «ser conservador consiste (...) en preferir lo familiar a lo desconocido, lo contrastado a lo no probado, los hechos al misterio, lo real a lo posible, lo limitado a lo ilimitado, lo cercano a lo distante, lo suficiente a lo superabundante, lo conveniente a lo perfecto, la felicidad presente a la dicha utópica».