Miguel Ataliates fue un servidor público e historiador griego que trabajo en Constantinopla. Miguel fue, probablemente, oriundo de Attalia y parece que se fue a Constantinopla entre 1030 y 1040, donde se hizo rico y avanzó durante el mandato de sucesivos emperadores a los más altos cargos civiles, convirtiéndose en miembro de los dos tribunales supremos del Imperio, el del hipódromo y el del velum. En 1072, recopiló un compendio de leyes para el emperador Miguel Parapinaces, que complementa el Libri Basilici. Además redactó una ordenanza para la casa del pobre y monasterio que fundó en Constantinopla en 1077. Esta obra es de gran valor para conocer la historia del modo de vida y costumbres en Constantinopla en el siglo XI. Incluye un catálogo de la biblioteca de su monasterio. También poseía una propiedad en Rodosto. Aproximadamente en 1079 o 1080, Miguel publicó Historia, un relato del Imperio Romano de Oriente de 1034 a 1079, una presentación vívida y confiable de las revoluciones de palacio y la dominación femenina que caracterizaron este período de transición de la gran dinastía macedónica a los Comneno.