Perseo de Citio

Perseo de Citio fue un filósofo griego discípulo de Zenón de Citio, que vivió en la casa de este. Escritores posteriores escribieron que Perseo había sido esclavo de Zenón, quizá un amanuense enviado por Zenón al rey Antígono II Gónatas; pero el origen de esta historia parece ser debido a un comentario sarcástico sobre Perseo, debido a Bión de Borístenes, que viendo inscrito en una estatua de Perseo: "Perseo, pupilo de Zenón," se burló diciendo que debería decir: "Perseo, siervo de Zenón."