Timoféi Nikoláyevich Granovski fue un historiador ruso particularmente apasionado del Medioevo, época durante la cual las modernas naciones europeas forjaron sus bases culturales y a la cual en sus tiempos se contemplaba con interés. Fue en su campo uno de los máximos expertos de todo el imperio zarista, además de una figura de relieve de aquellos que se hacían llamar Occidentalistas para diferenciarse de los Eslavófilos.