Aulo Cornelio Celso fue un enciclopedista romano, escritor agronómico o geopónico, y, tal vez, médico, aunque no hay evidencias concluyentes al respecto, nacido probablemente en la Galia Narbonense.
Aulo Licinio Arquias o Arquias de Antioquía fue un poeta sirio nacido en Antioquía en Siria. En 102 a. C., ya se había labrado una reputación, especialmente como improvisador. Fue a Roma, donde tuvo buena cogida en las familias más influyentes. Su principal patrón fue Lúculo, cuyo nombre gentil asumió. En 93 a. C. visitó Sicilia con su patrono, ocasión en la que recibió la ciudadanía romana de Heraclea de Lucania, una de las ciudades federadas, e indirectamente, por las provisiones de la Lex Plautia Papiria, la de Roma. En 62 a. C. fue acusado por un tal Gracio de haber asumido la ciudadanía ilegalmente; y Cicerón lo defendió con éxito en su discurso Pro Archia. Esta defensa, que aporta casi toda la información que se tiene sobre Arquias, afirma que había celebrado las hazañas de Cayo Mario y Lúculo en las guerras cimbrias y mitridáticas, y que estaba implicado en un poema sobre los acontecimientos del consulado del propio Cicerón. La Antología Palatina contiene treinta y cinco epigramas con el nombre de Arquias, pero se duda hasta qué punto todos o parte de ellos sean obra de Arquias.
Auni Elisabeth Nuolivaara fue una escritora finlandés. Es conocida fuera de su país por la versión de dibujos animados japoneses que se realizaron de su novela Pastora, niña y sirvienta y que se llamó Katoli.
Aurel Kolnai (1900-1973) fue un filósofo y político teórico que destacó por su versatilidad en el estudio y redacción de textos sobre corrientes filosóficas y ambientes intelectuales muy diversos.
Aureliano Fernández-Guerra y Orbe fue un escritor, dramaturgo, historiador, senador por la Real Academia de la Historia (1882-1884), arqueólogo y epigrafista español, famoso editor de Francisco de Quevedo.