Diógenes de Enoanda fue un filósofo griego del siglo II que divulgó la filosofía de Epicuro como representante del epicureísmo moral. Es conocido porque, alrededor del año 120, mandó grabar las máximas epicúreas sobre un muro, de ochenta metros de largo por casi cuatro de alto, con un total de más de 200 piezas de la antigua ciudad de Enoanda en Licia, sudoeste de la actual Turquía. El muro se destruyó con un terremoto. Se dice que el muro estaba cerca del mercado de la ciudad y era una alerta para que los ciudadanos que comprasen en las tiendas de Enoanda no esperasen encontrar la felicidad comprando.
Diógenes de Sinope, también llamado Diógenes el Cínico o Diógenes el Perro fue un filósofo griego perteneciente a la escuela cínica. Nació en Sinope, una colonia jonia del mar Negro, hacia el 412 a. C. y murió en Corinto en el 323 a. C. No legó a la posteridad ningún escrito; la fuente más completa de la que se dispone acerca de su vida es la extensa sección que Diógenes Laercio le dedicó en su Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres.
Diógenes Laercio fue un importante historiador griego de filosofía clásica, que se cree que vivió durante el reinado de Alejandro Severo. Se lo considera un gran doxógrafo, esto es, un autor que, sin una filosofía propia, recoge por escrito la biografía, las vicisitudes, las anécdotas, las opiniones (dóxai) y las teorías de otros, a los que considera ilustres.
Diogeniano fue un gramático griego, originario de Heraclea Póntica, en el Ponto. Su vida transcurrió en el siglo II en la época del emperador Adriano. Según testimonios de Suidas, estas son sus obras: Un Diccionario, sinopsis del Léxico de Pánfilo de Alejandría; una Antología de epigramas sobre ríos, lagos y montañas y algunos tratados de geografía, con mapas de todas las ciudades del mundo.