Emilio Castelar y Ripoll fue un político, historiador, periodista y escritor español, presidente del Poder Ejecutivo de la Primera República entre 1873 y 1874.
Emilio Comba (1839-1904) fue un célebre pastor e historiador valdense. Él y sus amigos de la Revista Cristiana y de la Editora Claudiana participaron en una contienda cultural muy exigente en dos frentes.
Emilio Frugoni Queirolo fue un abogado, escritor, poeta, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República y parlamentario uruguayo, siendo el primer diputado socialista en Uruguay.
Fue el principal fundador del partido Socialista del Uruguay, su primer secretario. Actualmente el Movimiento Socialista por él fundado al abandonar el PS es independiente del actual Partido Socialista.
Emilio Rabasa Estebanell fue un abogado, escritor y político mexicano. Estudió Derecho en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, titulándose en 1878. Junto con Fausto Moguel y Emilio Pimentel, condiscípulos suyos en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, formó parte de una generación que reunió a tres esperanzas regionales en la carrera de derecho.
Emilio Carlo Giuseppe Maria Salgari fue un escritor, marino y periodista italiano. Escribió principalmente novelas de aventuras ambientadas en lugares como Malasia, el océano Pacífico, el mar de las Antillas, la selva india, el desierto y la selva de África, el oeste de Estados Unidos, las selvas de Australia e incluso los mares árticos. Tal vez sus personajes más conocidos sean el pirata Sandokán y el Corsario Negro, que alimentaron la imaginación de millones de lectores. En los países de habla hispana su obra fue particularmente popular, por lo menos hasta las décadas de 1970 y 1980.
Emily Jane Brontë fue una escritora británica. Su obra más importante es la novela Cumbres borrascosas (1847), considerada un clásico de la literatura inglesa, que fue publicada bajo el pseudónimo masculino de Ellis Bell para sortear así las dificultades que tenían las mujeres del siglo xix en el reconocimiento de su trabajo literario. La novela, considerada inicialmente como salvaje y burda por los críticos, fue reconocida con el tiempo como la expresión más genuina, profunda y contenida del alma romántica inglesa y una de las obras más importantes de la época victoriana.