Leo Strauss fue un filósofo político y clasicista germano-estadounidense. Nacido en una familia judía, posteriormente emigró a Estados Unidos. Pasó la mayor parte de su carrera como profesor de ciencias políticas en la Universidad de Chicago, donde enseñó a varias generaciones y publicó quince libros.
Originalmente educado en la tradición neokantiana con Ernst Cassirer e inmerso en el trabajo de los fenomenólogos Edmund Husserl y Martin Heidegger, Strauss posteriormente enfocó sus estudios en los textos griegos de Platón y Aristóteles, recorriendo sus interpretaciones mediante la filosofía judía e islámica, y animando a la aplicación de sus ideas a la teoría política contemporánea.
Leon Battista Alberti fue un arquitecto, secretario personal de tres papas —Eugenio IV, Nicolás V y Pío II—, humanista, tratadista, matemático y poeta italiano. Además de estas actividades principales, también fue criptógrafo, lingüista, filósofo, músico y arqueólogo. Fue uno de los humanistas más polifacéticos e importantes del Renacimiento.
Leon Benois fue un arquitecto ruso. Hijo del arquitecto Nicolas Benois, hermano de los artistas Alexandre Benois y Albert Benois, y abuelo del actor Peter Ustinov. Fue editor de la revista de arquitectura "Zódchiy". Dio su apellido a la Madona Benois de Leonardo da Vinci, que heredó de su familia y legó al Museo del Hermitage.
Léon Henri Marie Bloy fue un novelista, ensayista, panfletista y poeta francés. Su obra refleja una devoción profunda hacia la Iglesia católica y una búsqueda del Absoluto.
Léon Brunschvicg fue un filósofo francés de tendencia idealista. Fue cofundador, en el año 1893, de la Revue de métaphysique et de morale, junto con Xavier Léon y Élie Halévy.